Ilha Grande es una isla que se encuentra en el estado de Rio de Janeiro en frente de Angra Dos Reis. Por fin entre Paraty y la Ilha Grande tuvimos un viaje bastante tranquilo. Primero tomamos el bus de la mañana en Paraty y llegamos a Angra dos Reis de donde zarpan los barcos para la isla. Nos hemos informado y a las 15h30 de la tarde hay un barco grande que sirve como transporte público para la gente que vive en la isla, mientras los catamaranes te cobran 5–6 veces más por el pasaje, así comimos tranquilamente y luego tomamos “la barca” como llaman a este barco. El barco llega al único pueblo de la isla que se llama Abraao. Una de las particularidades de esta isla es que no hay ningún medio de transporte a motor, los único medios con motor son de los organismos oficiales como la policía, así que hay una tranquilidad constante y muy relajante. Por ser viernes no ha sido fácil encontrar alojamiento, pero tuvimos suerte porque después de ver el panorama de hostales llenos y precios altos, nos encontramos con una pareja (la chica alemana y el chico chileno) que nos dijeron que están en un hostal nuevo, bastante escondido y de buen precio. En el Harmoni Hostel que lleva José Agnaldo nos sentimos muy a gusto desde el principio, teníamos nuestra habitación grande y limpia con baño privado en un hostal de muy buen rollo. Como nos quedamos varias noches José nos bajó el precio aún más después de regatear un poco. La primera noche Gábor y Jose jugaron algunas partidas de ajedrez probablemente no para mejorar la amistad, porque Gábor le ganó 5–0.
Al día siguiente empezamos a descubrir la isla que no solo en su nombre es grande, sino de verdad se necesitaría mucho tiempo para recorrerla completamente. Hay 16 senderos de trekking para ir a la multitud de playas (hay más de cien) y nosotros este día empezamos con tal vez la más famosa, la Playa Lopes Mendes a que se llega después de una caminata de 2 horas y media. El sendero va todo el tiempo en la selva y pasamos por algunas otras playas bonitas con palmeras. La caminata en sí no era difícil aunque incluía varias subidas y bajadas, pero con el calor y la humedad, llegamos bien sudaditos. La playa Lopes Mendes es mundialmente famosa, es una playa virgen de arena blanca de más de 3 kilómetros. Pasamos aquí un buen rato descansando después de la caminata, bañándonos y tomando el sol.
Durante la vuelta al pueblo hubo varias cosas para mencionar. Gábor se encontró con dos húngaros que están viajando también por Brasil durante algunas semanas, resultó que uno de ellos también estudió química en la universidad, aunque ya no trabaja cómo químico, así una parte de la caminata la pasamos con ellos. Tuvimos la suerte de ver dos tipos de monos diferentes, unos pequeños desde cerca, y unos grandes de más lejos. Estuvimos encantados de ver algunos monos por fin, ya que hasta ahora solo les habíamos escuchado. También conocimos a Jean-Baptiste, un chico francés muy majo que estuvo en el mismo hostal nuestro y con él hemos compartido algunas caminatas y cenas durante estos días.
Al día siguiente fuimos a hacer otra caminata para ir a la playa de Dois Rios. Aquí en Dois Rios se encontraba la antigua cárcel de la isla, para llegar hay un camino de tierra por lo que llevaban los presos. En el camino vimos algunos pájaros rojos muy bonitos. La playa nos encantó, aún más que Lopes Mendes, había además muy poca gente y nos sentíamos muy a gusto en este playa. En la playa desembocan dos ríos, de eso viene el nombre.
Por la tarde el cielo se puso feo con muchas nubes grises, así empezamos a regresar. Nos pilló una lluvia fuerte, pero con este calor la lluvia es casi agradable y las chaquetas impermeables solo las usábamos para proteger las mochilas. Con la lluvia la selva también se despierta y a veces escuchamos gritos tan fuertes del bosque que parecían venir de algún animal grande, nos daba un poco de yuyu. Volvimos al pueblo empapadísimos pero lo pasamos muy bien. Durante la noche seguía lloviendo, Jean-Baptise nos cocinó una pasta a la francés que no estaba mal para nada.
El tiempo no mejoró para la mañana siguiente, así que pasamos la mañana en el hostal descansando. Al mediodía fuimos a comer a un restaurante en que se podía comer una pieza de carne y de resto se podía como la cantidad que uno quería, así nos llenamos bastante. Por la tarde Rachele se quedó en casa descansando mientras Gábor se fue con Jean-Baptiste a recorrer unas playas cercanas donde no había casi nadie.
Para el último día hemos dejado la excursión en barco en que hemos dado la vuelta a toda la isla, una excursión de todo el día en la que lo pasamos genial. Fuimos en lancha pequeña con un motor fuerte e íbamos saltando entre las olas. Primero pasamos un rato en la playa de Caxadaço que es una playa escondidita y muy pequeña, pero ideal para hacer snorkelling.
La próxima parada fue la Playa Parnaioca que era otra playa tipo Lopes Mendes, playa virgen muy larga. Detrás de la playa había una pequeña iglesia con un cementerio. Para volver a subir al barco teníamos que luchar con las olas que eran bastante altas. Luego seguimos la ruta para la Playa Aventureiro, donde había una palmera inclinada con la que sacamos muchas fotos y nos sentamos en el agua bajita y cristalina.
Luego tocó a la Playa Meros que era una playa pequeña que nos gustó mucho, además aquí hicimos snorkelling y vimos muchos peces de color. Las últimas paradas eran la Laguna Verde y Laguna Azul que eran como piscinas naturales, pero como ya era bastante tarde y no hacía sol, la gente ya no tenía tantas ganas de bañarse. Tampoco esta vez todo pudo ir todo perfecto sin un poco de aventura, y como siempre tuvimos alguna complicación, en la vuelta nuestro barco se quedó sin gasolina y otro barco tuvo que venir a rescatarnos. Llegamos ya de noche y con la amenaza de otra tormenta, pero llegamos a salvo y contentos de haber pasado un gran día.
Nuestra estancia se acabó en la isla donde pensábamos pasar solo 3 días, pero como la isla nos encantó y nos sentimos muy bien en el hostal, nos quedamos 5. Por la mañana nos despedimos de José y fuimos al muelle para tomar el barco. La próxima parada Río de Janeiro!





























