En el Mekong hay un archipiélago que se llaman Si Phan Don conocidas también como las 4000 Islas, en realidad no son 4000, pero son bastantes. Algunas están sumergidas cuando el río Mekong está lleno de agua.
4000 islands landscape

Las islas más conocidas entre los turistas son Don Khong, la más grande y tranquila, Don Det, la isla de la fiesta y Don Khon, una isla muy relajante.

Nosotros escogimos primero la más grande Don Khong, en esta isla hay muy pocos turistas solo hay que considerar que en total habrá unas 10 guesthouse y 6 restaurantes. La isla es bastante grande y la gente hace su vida en el río Mekong. Los niños se lavan, las mujeres lavan la ropa y los bueyes toman un poco de fresco. Gábor no se encontraba muy bien en estos días, así que aprovechamos para descansar. Rachele uno de los dos días cogió una bicicleta y se fue a dar un paseo por la isla. El paisaje es muy bonito con muchos arrozales donde las mujeres y las chicas trabajan, y niños que te dicen “Sabaidee!!!” Rachele no pudo ir muy lejos con la bicicleta porque cada tanto se paraba para observar los trabajadores en los campos, mirar el atardecer en el río Mekong y dar unas cuantas pulseritas a unos niños muy simpáticos.
En esta isla no hay nada que hacer, pero es muy relajante.
Working in the rice fields

La segunda isla donde estuvimos fue Don Khon que es más tranquila que la vecina Don Det y es la isla donde están todas las atracciones naturales. Con una bici alquilada y media rota, fuimos a ver la cascada de Khone Phapheng que es la cascada más caudalosa de todo el Sureste Asiático.

Khone Phapheng

Fuimos también en el punto donde se pueden ver los delfines Irawadi, una especie que solo se encuentra aquí y que está a punto de extinguirse. Hay más posibilidades de ver los delfines tomando un barco, pero a nosotros nos dio pereza y encima queríamos volver al pueblo antes del atardecer. Por enésima vez nos maravillamos de la increíble puesta de sol, que aún estando muy alto en el horizonte coge un color naranja tan intenso que duele los ojos mirarlo y antes de bajar se transforma en una circulo de fuego enorme (aunque en la foto no salió el color rojo del sol).
En la isla volvimos a encontrar a Dennys y Angely, unos chicos chilenos muy majos que habíamos conocido en Luang Prabang, así nos despedimos de la isla con una cena muy agradable con ellos y otros dos chilenos. Nunca habíamos estado con tantos chilenos fuera de Chile!!!

Próxima parada Camboya, los niños de Laos os envían un saludo!!!

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