Ya sabes que nos encanta hacer escapadas de fin de semana. Este año por el puente de Reyes decidimos visitar una zona poco conocida de Cataluña. La comarca de Pla de l’Estany, la conocimos hace tiempo por su bonito lago, l’Estany de Banyoles. Sin embargo esta parte de Cataluña esconde también muchos bonitos pueblos pequeños entre colinas y campos que se visten de diferentes colores durante las diversas épocas del año. En primavera por ejemplo los campos se lucen de color amarillo ya que es la época de florecimiento de la colza. Los pocos que conocen esta zona se refieren a ello como la Toscana catalana. En esta zona de Cataluña no habíamos estado todavía y para esta primera toma de contacto hemos decidido alojarnos en la casa rural la Calma de Rita que se encuentra en el bonito pueblo medieval de Vilert.

Entrada, Calma de Rita, Vilert

La Calma de Rita es uno de estos hoteles boutique que tanto nos gustan, se define como casa rural, pero para nosotros es más un hotel boutique. La Calma de Rita es un lugar muy acogedor donde en verano se puede descansar lejos del bullicio de las playas de la Costa Brava, pero al mismo tiempo está lo suficiente cerca como para llegar a destinos populares de la Costa Brava como Cadaqués en menos de 1 hora.

Cuando entramos por primera vez en este hotel, no pudimos dejar de mirar todos los pequeños detalles que había y estamos seguros que durante los 2 días que pasamos en la Calma de Rita no conseguimos verlos todos; detalles que hacen la casa muy original y que la convierten en un lugar muy acogedor donde se respira un aire de paz.

Salon, Calma de Rita, Vilert

El edificio es una antigua casa de más de 800 años que Montse, la propietaria compró casi completamente destrozada y tardó 3 años en reformarla. El estilo se podría definir como algo entremedio entre el country y el vintage. La casa cuenta con 900 metros cuadrados y 6 habitaciones para huéspedes. Montse es una persona muy amable a la que le encanta su trabajo y su hotel, y esto se nota en cada detalle de las habitaciones y de las partes comunes de la casa.

Habitacion rio, Calma de Rita, Vilert

Cada habitación tiene su propio estilo y ninguna se parece a otra. Las decoraciones son de colores suaves y muy relajantes. Cuando entramos en la nuestra nos encantó ver la escritura en la pared que decía “El tiempo se para mientras estamos juntos” un lema perfecto para una estancia romántica. En la habitación lo que más nos sorprendió fue el baño con su estilo ciertamente vintage.

Detalle habitacion, Calma de Rita, Vilert

Ya que el tiempo no nos acompañaba mucho, después de haber dejado nuestras cosas en la habitación fuimos a uno de los dos salones con chimenea, nos sentamos en el sofá y nos pusimos a leer un libro esperando a que llegara la hora de la cena. Montse también ofrece a sus huéspedes la posibilidad de una buena cena en el hotel así que si te da un poco de pereza salir desde este lugar encantador ya sabes que Montse estará encantada de tenerte a cenar.

Habitacion Morera, Calma de Rita, Vilert

La planta baja de la casa alberga varias salas para comer tanto el desayuno como la cena además de dar acceso a un maravilloso patio con piscina y jardín.

Patio, Calma de Rita, Vilert

El desayuno es otro de los platos fuertes de la casa donde se sirven rigurosamente productos típicos de la zona como embutidos locales y  tartas caseras.  Te recomendamos que no dejes de probar las tartas que son siempre distintas, pero sobre todo no te olvides a comer las ensaimadas que hace Montse que para nosotros han sido las mejores que hemos comido; hasta mejores que las de Mallorca.

Desayuno, Calma de Rita, Vilert

Seguramente volveremos a la Calma de Rita esta primavera para disfrutar de los campos amarillos, pero es muy probable que también vayamos este verano para disfrutar de las playas de la Costa Brava y de algunas veladas tranquilas en el maravilloso patio de este bonito hotel boutique.

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