Escrito por Gábor Kovács
Casi todo el mundo viene a Granada por la Alhambra, y lo entiendo. Pero quien se queda solo en la capital se pierde la otra mitad del viaje: los pueblos blancos de la Alpujarra Granadina, con esa arquitectura heredada de los bereberes, o las calas de la Costa Tropical, donde el clima es tan suave que se cultiva hasta fruta tropical.
Lo que más me gusta de esta provincia es lo poco que se parece a sí misma de una comarca a otra. Tienes las cumbres de Sierra Nevada, con bosques y pueblos de montaña, y a poca distancia unos desiertos en el norte que parecen sacados de una película del oeste. Por el camino aparecen fortalezas medievales, yacimientos arqueológicos, ciudades con huella romana, musulmana y cristiana, y casas cueva en las que todavía vive gente.
Y entre visita y visita, la cocina granadina: tapas generosas, platos de cuchara y producto local, con ese punto a medio camino entre el Mediterráneo y la sierra.
En este post he reunido 40 lugares que ver en la provincia de Granada. No es un ranking: van por orden alfabético, y mezclan pueblos bonitos, rutas de senderismo, cuevas, castillos y algún sitio bastante inesperado. Al final tienes un mapa con todos y cinco itinerarios de fin de semana para organizar el viaje por zonas.
Si lo que buscas es solo un pueblo bonito para una escapada corta, sin rutas ni cuevas de por medio, te será más práctica esta otra lista con 50 pueblos bonitos de Granada para elegir.
💡 Consejo útil
Para recorrer la provincia de Granada con calma, reserva el alojamiento con algo de antelación y, sobre todo, muévete en coche: muchos de estos sitios están en barrancos, sierras o pueblos pequeños, y con vehículo propio vas a tu aire. Y si prefieres no conducir y que te organicen el día, para algunas zonas hay excursiones desde la capital que te lo ponen fácil: las tienes reunidas en nuestra guía de las mejores excursiones desde Granada.
Te dejo también los enlaces que te pueden servir:
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🚌 Excursión a los pueblos de la Alpujarra
🌊 1. Almuñécar y Salobreña – dos joyas de la Costa Tropical
Empiezo por el mar. La Costa Tropical tiene un microclima tan benigno que aquí se cultivan frutas tropicales, algo poco habitual en Europa. En este tramo del litoral granadino hay dos pueblos que merecen parada, y cada uno tiene su propio carácter: Almuñécar y Salobreña.
Por Almuñécar pasaron fenicios, romanos y árabes, y cada uno dejó su rastro. En el Museo Arqueológico, dentro de la Cueva de los Siete Palacios, se guarda un vaso egipcio con una inscripción que está considerada el texto más antiguo encontrado en la Península.
A pocos pasos queda el Acueducto Romano de Sexi, que en parte sigue funcionando. Y para las vistas, sube al Castillo de San Miguel: es de origen árabe y domina el pueblo desde los Peñones del Santo, con todo el litoral delante.
Si lo tuyo es más la playa, las más conocidas son San Cristóbal y Velilla. Para algo distinto tienes la playa naturista de Cantarriján, en pleno Parque Natural de Maro-Cerro Gordo. Y si te va el buceo o el snorkel, apunta La Herradura: agua muy clara y fondo marino protegido.
Salobreña está a pocos minutos en coche y se reconoce desde lejos: casitas blancas trepando por una colina y, arriba del todo, un castillo árabe. Ese castillo era la residencia de verano de los sultanes de la Alhambra, y desde allí se ven los campos de caña de azúcar, el mar y Sierra Nevada al fondo.
Por debajo del castillo se extiende el barrio del Albaycín (o del Brocal), un enredo de callejones empedrados, escaleras y balcones llenos de flores. Justo al lado está el Paseo de las Flores, un mirador que da para muchas fotos. Para acabar el día tienes cuatro playas urbanas y unas cuantas calas escondidas por los alrededores.
Si te interesa la historia de los dos pueblos, empieza por un free tour por Almuñécar o por este free tour por Salobreña. Te explican su pasado árabe y cristiano, y luego pasear por tu cuenta tiene mucho más sentido.
🏞️ 2. Alpujarra Granadina – el corazón de la provincia
Si tuviera que quedarme con una sola zona fuera de la capital, sería esta. La imagen más típica de la Alpujarra Granadina está en el Barranco de Poqueira, donde tres pueblos se reparten la ladera: Bubión, Capileira y Pampaneira. Los tres conservan la arquitectura bereber que trajeron los antiguos pobladores moriscos.
Eso se traduce en calles empinadas de piedra, casas encaladas con tejados planos de launa, macetas por todas partes y los típicos tinaos, unos pasadizos cubiertos que unen una casa con otra. El ritmo aquí es lento y muy apegado a la tradición, pero cada pueblo tiene su personalidad.
Si buscas dónde dormir tranquilo, quédate en Bubión, el más sosegado de los tres. Allí está el Museo de la Casa Alpujarreña, que enseña cómo se vivía antes en estas montañas.
Capileira es el más alto y el que tiene más servicios, así que es la base habitual para subir a los picos de Sierra Nevada, como el Mulhacén o el Veleta. Aprovecha para ver la Casa-Museo de Pedro Antonio de Alarcón, el escritor granadino que recorrió la comarca en el siglo XIX.
Para mí, el más fotogénico es Pampaneira. Es famoso por su artesanía textil (jarapas, alfombras) y por la cerámica pintada a mano, y también por sus fuentes: a la Fuente de Chumpaneira se le atribuyen aguas «milagrosas».
Fuera del barranco, pero muy cerca, merece una parada Soportújar. Este pueblo pequeño ha rescatado sus viejas leyendas de brujas y las ha llevado a la calle: escobas, calderos y figuras mágicas por todas partes. Con niños es un acierto seguro.
Los tres pueblos del Poqueira se visitan sin problema por libre. Si no tienes coche o prefieres que te lo organicen, hay una excursión organizada desde Granada que pasa por Bubión, Capileira y Pampaneira. También hay bus público desde Granada, con varias salidas al día y parada en los tres pueblos. Es la opción más barata, pero el trayecto es largo y hay pocas vueltas por la tarde, así que mira los horarios antes de montar el día alrededor del autobús.
Si puedes elegir fecha, ven entre marzo y junio: es cuando florecen los cerezos y los almendros en los bancales. Y si te gusta caminar, la GR-7 cruza la comarca de punta a punta y enlaza muchos de estos pueblos a pie.
🌄 3. Barranco de la Luna en Saleres – una garganta natural muy especial
Son apenas 700 metros de cañón, y aun así es una de las excursiones que más sorprenden en la provincia. El Barranco de la Luna está en el Valle de Lecrín, a medio camino entre Granada y la costa, y lo ha ido excavando el río Saleres en la roca caliza hasta dejar un pasillo muy estrecho.
La gracia está en la luz. Entre las paredes verticales se cuelan rayos que van cambiando según la hora, y por el camino encuentras pequeños saltos de agua, pozas naturales para refrescarte y fósiles incrustados en la roca que cuentan la historia geológica del sitio.
La ruta sale del pueblo de Saleres y no exige preparación especial. Eso sí, lleva calzado que no resbale y consulta cómo está el cauce si ha llovido hace poco. Da para una excursión de media jornada, lejos de los circuitos turísticos de siempre.
⛰️ 4. Cárcavas de Marchal – paisaje erosionado en el altiplano granadino
En la Hoya de Guadix, el agua lleva siglos trabajando la arcilla, y el resultado es un relieve de los que los geólogos llaman badlands. Uno de los mejores sitios para verlo está pegado al pueblo de Marchal: sus cárcavas.
Imagina un laberinto de crestas y surcos en tonos que van del ocre al rojizo. Puedes verlo desde los miradores de las afueras del pueblo o meterte dentro por los senderos señalizados que se cuelan entre los pequeños cañones.
No te vayas sin fijarte en las casas cueva, excavadas en la propia tierra, como es típico en la zona de Guadix. Muchas siguen habitadas, algunas se pueden visitar y en otras incluso puedes dormir, que es una experiencia bastante diferente.
🏰 5. Castillo de La Calahorra – una fortaleza que guarda un palacio en su interior
Ese tono rojizo no es pintura: es el polvo de las antiguas minas de Alquife, que están aquí al lado y que con los años han teñido los muros del Castillo de La Calahorra. Se ve desde kilómetros de distancia, plantado en el altiplano seco entre Sierra Nevada y la Sierra de Baza.
Lo levantaron en el siglo XVI sobre los restos de una fortaleza árabe, y fue uno de los primeros ejemplos del Renacimiento italiano en la Península. Por fuera parece un bloque militar, macizo y pensado para defenderse. Por dentro esconde un patio renacentista lleno de detalles esculpidos que no te esperas después de ver la fachada.
El castillo es de propiedad privada, pero se pueden concertar visitas guiadas algunos días del año. Aunque no entres, sube hasta él por las vistas: desde arriba se domina toda la comarca del Marquesado del Zenete.
🏛️ 6. Castillo de Láchar – un palacio inesperado entre naranjos
Olvídate de almenas y torreones de libro. El Castillo de Láchar, a una media hora de Granada, tiene poco que ver con la típica fortaleza medieval. Los historiadores todavía discuten su origen andalusí, pero lo que ves hoy es obra de una reforma a fondo que hizo a finales del siglo XIX el duque de San Pedro de Galatino.
El resultado mezcla una estética orientalizante con los toques de arquitectura romántica tan propios del siglo XIX. Durante años fue residencia de la aristocracia, con jardines y salones decorados, y todavía hoy lo rodea una gran finca de naranjos que le da un aire muy particular.
Se puede visitar con reserva previa. De vez en cuando organizan actividades culturales y visitas teatralizadas que recuperan su historia y su relación con la nobleza española.
🧘♂️ 7. Centro Budista O Sel Ling – tranquilidad entre montañas
El mismísimo Dalai Lama participó en la consagración de este sitio. El Centro de Retiro Budista O Sel Ling se fundó en los años 80, fue el primer centro budista de España y está en un rincón apartado de Sierra Nevada, a unos 1.600 metros de altitud, no muy lejos de Soportújar.
Es un sitio muy tranquilo, con vistas sobre el Barranco de Poqueira, estupas, una gran rueda de oración y senderos para caminar despacio. El centro organiza retiros durante todo el año, además de talleres y cursos de meditación y filosofía budista.
No hace falta apuntarse a un retiro: se puede visitar por libre durante el día, siempre con respeto hacia quienes están allí. Ten en cuenta que la pista de acceso es de tierra, así que conviene ir con un coche adecuado o preguntar antes cómo está el camino.
🕳️ 8. Cueva del Agua de Iznalloz – tesoros ocultos en las entrañas de la tierra
Aviso desde el principio: esta cueva no está pensada para el turista de paso. La Cueva del Agua, en el municipio de Iznalloz (comarca de los Montes Orientales), es casi desconocida para el gran público, pero entre los aficionados a la espeleología es toda una referencia.
Dentro hay varias galerías naturales con formaciones calcáreas, pequeñas lagunas y hasta alguna pintura rupestre. Tiene además valor científico: aquí se documentaron por primera vez en España los tubos estalagmíticos.
Para entrar hay que pedir permiso a la Diputación de Granada o al Ayuntamiento de Iznalloz. Si te atrae el mundo subterráneo, vale la pena meterla en una ruta más alternativa por la provincia.
🕸️ 9. Cueva de las Ventanas de Píñar – un viaje al pasado subterráneo
Si la Cueva del Agua te parece demasiado técnica, la de Píñar es justo lo contrario. La Cueva de las Ventanas tiene pasarelas y accesos cómodos, así que se recorre sin complicaciones incluso con niños.
Son unos 500 metros de galerías con estalactitas, estalagmitas, formas curiosas y alguna pequeña laguna. Lo más interesante, de todos modos, es la parte arqueológica: aquí hay rastros de presencia humana desde el Paleolítico, y en el interior han recreado escenas de cómo vivían aquellos antepasados.
Un detalle que gusta mucho: desde el pueblo hasta la entrada se sube en un pequeño tren turístico que atraviesa un entorno natural muy agradable. Entre el tren y las recreaciones, es de las visitas que mejor funcionan con niños.
🌵 10. Desierto de Los Coloraos en Gorafe – un rincón de otro planeta
Ponte en un mirador del Desierto de los Coloraos y te costará no pensar en una película del oeste. No es casualidad: aquí se han rodado documentales y escenas que buscaban un paisaje dramático y poco común.
Estamos en Gorafe, dentro del Geoparque de Granada. Son kilómetros de badlands y cárcavas, colinas de arcilla en tonos rojizos, ocres y anaranjados. Todo esto se formó hace millones de años, cuando un mar interior cubría la zona.
Se puede recorrer en coche o a pie por senderos señalizados. Mi consejo es que vayas al atardecer, cuando los colores del terreno se encienden de verdad.
🦣 11. El Padul – tras los pasos del mamut
Durante la Edad de Hielo, por aquí andaban mamuts, rinocerontes lanudos y tigres de dientes de sable. Sus restos fósiles aparecieron en El Padul, al sur de Granada capital, y de ahí nació la Ruta del Mamut: un sendero familiar, muy bien señalizado, con reproducciones a tamaño real de esos animales.
Desde la ruta principal puedes enlazar con otras temáticas, como el Sendero del Rinoceronte o el del Tigre. Todas giran alrededor de la Laguna del Padul, un humedal protegido que es un buen sitio para ver aves. Las pasarelas de madera te permiten cruzarla sin estropear el ecosistema.
Si viajas con niños o te apetece una excursión fácil y entretenida, es de lo mejor de esta lista.
⛷️ 12. Estación de esquí de Pradollano – el lugar más meridional para esquiar en Europa
Esquiar mirando al mar: en los días más despejados, en Sierra Nevada se puede. La estación de esquí de Sierra Nevada, en el núcleo de Pradollano, es la más meridional de Europa, y está tan cerca de Granada que sirve tanto para una escapada de un día como para quedarse varios.
Tiene más de 100 kilómetros esquiables, con pistas para todos los niveles, de principiante a experto. Entre bajada y bajada, Pradollano tiene restaurantes, tiendas y hoteles de sobra.
¿No esquías? Sube igualmente en invierno: ver las cumbres nevadas tan de cerca ya justifica la carretera.
En verano cambia el público y llegan los senderistas. De los alrededores de la estación salen varias rutas señalizadas, y una de las más agradecidas es la de la Laguna de las Yeguas, un pequeño lago de origen glaciar rodeado de roca. En esa temporada suelen abrir también algunos remontes, y si vas a por el Veleta o el Mulhacén te ahorran buena parte de la subida.
🌋 13. Falla de Nigüelas – un gran accidente geológico que visitar en Granada
No hace falta saber nada de geología para entender lo que tienes delante. La Falla de Nigüelas, entre los relieves de Sierra Nevada y la Depresión de Padul, se ve a simple vista.
Se formó cuando las tensiones de la corteza terrestre partieron la roca y desplazaron bloques enormes. Llama la atención el color claro de la piedra, por el mármol, y las estrías y fisuras que dejó el movimiento. Como es una falla relativamente reciente, la erosión todavía no ha borrado esas marcas.
Unos senderos cortos y fáciles te acercan a los puntos más interesantes. Y ya que estás, date una vuelta por Nigüelas, un pueblo bonito con un casco antiguo muy agradable y buenas vistas sobre los valles.
💧 14. Fuente Agria de Pórtugos – un manantial singular de aguas ferruginosas
Llévate una botella vacía. En Pórtugos, en plena Alpujarra, hay un manantial con tanto hierro que mucha gente se para a llenar agua: la Fuente Agria. Tradicionalmente se ha dicho que esta agua es buena para la salud precisamente por ese hierro.
Sale por varios caños y, al contacto con el aire, el hierro se oxida y tiñe de rojo las piedras de alrededor. El efecto es de lo más curioso.
Bajando por un camino corto llegas al Chorreón de Pórtugos, una pequeña cascada que cae en una gruta con la vegetación teñida de rojo por los sedimentos. Si estás recorriendo la Alpujarra, es una parada breve que merece la pena.
✍️ 15. Fuente Vaqueros y Valderrubio – conocer el mundo de García Lorca
Para entender a Federico García Lorca hay que pisar la vega donde creció. Su pueblo natal es Fuente Vaqueros, y allí está el Museo-Casa Natal, con manuscritos originales, fotografías y objetos personales del poeta.
Fíjate también en lo que rodea al pueblo: los campos de cultivo, la luz, las pequeñas ermitas. Ese paisaje está detrás de muchas de sus obras.
A pocos kilómetros, en Valderrubio, está la otra Casa Museo, donde Lorca pasó buena parte de su juventud. Es una visita más íntima, centrada en su familia y en el ambiente rural que le marcó.
🌆 16. Granada capital – una de las ciudades más bonitas del mundo
Resumir Granada en un par de párrafos es imposible, así que ni lo voy a intentar. La Alhambra es el conjunto monumental más visitado de España, y sus palacios, jardines y murallas justifican el viaje por sí solos.
Pero la ciudad no se acaba ahí. Está la Catedral renacentista, el laberinto de calles y miradores del Albaicín y el Sacromonte, con sus cuevas y su flamenco. Añade las plazas, las tapas y ese ambiente tan suyo, y entenderás por qué casi todo el mundo quiere volver.
La capital da para mucho más que este apartado. Si vas a pasar unos días en la ciudad, aquí tienes nuestras guías:
Qué ver en Granada en un día – ruta exprés por la ciudad
Qué hacer en Granada en dos días – el mejor itinerario para un fin de semana
🏠 17. Guadix – casas cueva en una ciudad monumental
En Guadix hay barrios enteros excavados en la roca. Las casas-cueva son lo que hace única a esta ciudad: viviendas de toda la vida adaptadas a hogares modernos y, en algunos casos, a hoteles con encanto. Dormir una noche en una de ellas es una forma distinta de vivir la tradición sin renunciar a la comodidad.
Pero Guadix tiene mucho más, y sigue siendo bastante menos conocida de lo que merece. Es uno de los asentamientos humanos más antiguos de la península Ibérica, y su patrimonio va desde la Alcazaba nazarí del siglo XI hasta la Catedral de la Encarnación, un buen ejemplo del barroco andaluz.
Para no perderte nada, te recomiendo un free tour por la ciudad, que pasa por los monumentos principales y por los rincones con más historia. Y al caer la tarde, sube al Mirador del Fin del Mundo: las vistas recuerdan a los paisajes del Lejano Oeste.
💦 18. Infiernos de Loja – preciosos saltos de agua
Que el nombre no te asuste. Los Infiernos de Loja, a pocos kilómetros del pueblo, son un conjunto de cascadas de entre 8 y 10 metros que el río Genil ha ido labrando, dejando tajos profundos, barrancos y pequeñas cavernas.
En verano, lo mejor es darse un baño en la poza de Las Chorreras, una piscina natural de agua fresca. El resto del tiempo es un paraje estupendo para caminar y desconectar con el ruido del agua de fondo.
🤿 19. La Herradura – el paraíso de submarinismo en la Costa Tropical
Ya la mencioné al hablar de Almuñécar, pero si buceas, La Herradura se merece su propio apartado. Es uno de los puntos más valorados de Andalucía para el submarinismo, gracias a sus aguas limpias y a lo que esconden: la Cueva de Cerro Gordo y las grutas de Cantarriján, con mucha vida marina y formaciones rocosas bajo el agua.
¿Nunca has buceado? No pasa nada: hay varias escuelas y centros de buceo con cursos para todos los niveles, desde principiantes hasta buceadores con experiencia.
🛁 20. Lanjarón – balneario y aguas termales a las puertas de la Alpujarra
Bertrand Russell y Federico García Lorca están entre los visitantes ilustres que han pasado por el Balneario de Lanjarón en sus más de dos siglos de historia. Es uno de los más conocidos de la provincia por la calidad de sus aguas mineromedicinales, en una tierra donde las fuentes termales se aprovechan desde la época romana.
Hoy tiene instalaciones modernas y una buena variedad de tratamientos de salud y bienestar. Además, cuenta con un hotel propio, así que puedes quedarte a dormir y aprovechar el entorno sin prisas.
🚶♂️ 21. Los Cahorros – senderismo por el Río Monachil
El momento estrella de esta ruta es un puente colgante de más de 60 metros. Tiene más de un siglo, aunque lo han renovado hace poco para que se cruce con seguridad, y es lo que todo el mundo recuerda de Los Cahorros.
El sendero recorre el cañón del río Monachil, dentro del Parque Natural de Sierra Nevada, entre paredes verticales que te acompañan todo el camino. Es una de las rutas más accesibles de la provincia, apta para casi todo el mundo, aunque en algunos tramos el paso se estrecha tanto que toca agacharse o incluso ir a cuatro patas.
Esas mismas paredes atraen a mucha gente con cuerdas y arnés: Los Cahorros es también una zona muy popular para la escalada.
🕌 22. Mezquita de Busquístar – el yacimiento arqueológico más antiguo de La Alpujarra
Hay que subir un poco para llegar a La Mezquita, un yacimiento arqueológico junto a Busquístar, en el corazón de la Alpujarra. Data del siglo VIII y es uno de los restos más antiguos de población mozárabe de la zona.
Además de la historia, el sitio tiene unas vistas muy buenas sobre la Alpujarra. Los caminos medievales que lo rodean piden ir sin prisa, y si estás recorriendo la zona se combina fácil con Trevélez o con la Fuente Agria de Pórtugos.
🌅 23. Montefrío – el pueblo más panorámico de Andalucía
Pueblos con encanto en Granada hay muchos, pero pocos pueden decir que National Geographic los metió entre los diez pueblos del mundo con mejores vistas. Montefrío sí.
La foto buena se hace desde el mirador dedicado a la propia revista. Desde ahí ves la fortaleza árabe y la Iglesia de la Villa encaramadas a un peñón, y más abajo la gran cúpula de la Iglesia de la Encarnación, inspirada en el Panteón de Roma. Tómatelo con calma, porque el conjunto lo merece.
En el pueblo también destaca el Convento de San Antonio. Y si te gusta la arqueología, muy cerca está la Peña de los Gitanos, con dólmenes del Neolítico que demuestran que esta zona está habitada desde hace muchísimo tiempo.
🍬 24. Motril – el pasado azucarero de la Costa Tropical
Durante mucho tiempo, en Motril todo giraba alrededor de la caña de azúcar. La ciudad fue uno de los grandes centros de cultivo y elaboración de azúcar de Andalucía, algo que hoy queda un poco en segundo plano frente a sus playas y su ambiente animado.
Para conocer esa historia, ve al Museo Preindustrial de la Caña de Azúcar. Con máquinas, herramientas y documentos, explica cómo se hacía el azúcar de forma artesanal antes de la industrialización y cómo era la vida en las plantaciones y fábricas de la zona.
⚱️ 25. Necrópolis de Sierra Martilla – dólmenes y necrópolis medieval en el mismo cerro
En el mismo cerro de Sierra Martilla, cerca de Loja, conviven dos cementerios separados por más de dos mil años. En la ladera están los dólmenes de la Edad del Cobre (hacia el 2000 a.C., aunque la zona ya estaba ocupada desde el Neolítico). Más arriba, en lo alto, hay una necrópolis altomedieval de los siglos VI-VIII, que por desgracia ya había sido expoliada cuando se pudo proteger.
En las excavaciones de los dólmenes aparecieron restos de más de 40 personas, además de cerámicas y otros objetos, y la necrópolis de arriba suma otros cuarenta y tantos enterramientos. En una sola visita ves cómo enterraban a sus muertos dos sociedades que no tuvieron nada que ver entre sí.
🌊 26. Pantano de Cubillas – un remanso de paz a tiro de piedra de la capital
Cuando a los granadinos les apetece un día al aire libre sin alejarse mucho, el Pantano de Cubillas es de los sitios preferidos. El embalse se construyó en los años 50 y hoy es un lugar muy familiar, con vistas a Sierra Nevada.
En el agua se practica windsurf y piragüismo. Antes de llegar a la presa, el río Cubillas atraviesa pinares y olivares, así que también da para buenos paseos.
Si te interesa la historia, cerca hay yacimientos del Paleolítico y restos de villas romanas de la antigua Iliberri.
🗿 27. Parque Megalítico de Gorafe – la mayor concentración de dólmenes en España
Más de 200 dólmenes repartidos en diez necrópolis del Neolítico. Esa es la cifra del Parque Megalítico de Gorafe, la mayor concentración de España y una de las mayores de Europa, en el mismo paisaje de badlands desérticos que rodea el pueblo.
Los dólmenes son monumentos funerarios hechos con enormes bloques de piedra. Aún se discute cómo movieron esas rocas y para qué servían exactamente, pero casi todos los expertos coinciden en algo: hacía falta una sociedad bien organizada y con conocimientos bastante avanzados para la época.
💦 28. Parque Natural Sierra de Huétor – un parque donde el agua es protagonista
En la Sierra de Huétor, a un paso de Granada, casi todo lo ha hecho el agua. El parque se mueve entre los 1.100 y los 1.900 metros de altitud, con picos, tajos modelados en la roca caliza y barrancos profundos como el de Víznar.
Ese mismo trabajo del agua formó la Cueva del Agua y alimenta fuentes como la Fuente Grande de Alfacar.
De esa fuente sale la acequia de Aynadamar, construida entre los siglos XI y XII para llevar el agua de noche hasta los aljibes de la Alcazaba Qadima y el Albaicín. Es decir, que parte del agua que bebía la Granada musulmana salía de esta sierra, y todavía hoy puedes seguir tramos de la acequia a pie.
🏖️ 29. Playa de Cantarriján – la mejor playa nudista de la provincia
Ya ha salido un par de veces en este post, así que toca presentarla bien. La Playa de Cantarriján está en el entorno protegido de los acantilados de Cerro Gordo y es la playa nudista más apreciada de la Costa Tropical.
Es de arena oscura y grava, con un oleaje normalmente suave. Tiene servicios básicos y, sobre todo, suele estar poco llena incluso en temporada alta, así que es ideal si buscas un mar tranquilo lejos de las playas masificadas.
🎿 30. Puerto de La Ragua – esquí en invierno y senderismo en verano
¿Te parece que Sierra Nevada tiene demasiada gente? Prueba en el Puerto de La Ragua. Está a unos 30 km de Guadix, dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada, y al quedar más lejos de la capital el ambiente es mucho más tranquilo.
Tiene más de 15 kilómetros de pistas para distintos niveles, desde debutantes hasta avanzados. También puedes hacer esquí de fondo o tirarte en trineo, que con familia o en grupo es de lo más divertido.
Cuando se va la nieve, La Ragua se convierte en punto de partida de muchas rutas de senderismo para disfrutar de la montaña a tu ritmo.
🏞️ 31. Río Verde – senderismo con chapuzón incluido
Pozas de color esmeralda y saltos de agua encajados en un cañón kárstico: eso es el barranco del río Verde, en el Parque Natural de la Sierra de la Almijara, uno de los grandes clásicos del barranquismo y el senderismo en Granada.
Si buscas adrenalina, el descenso de cañones por el Río Verde es una experiencia que no se olvida, pero necesitas permiso y equipo especializado.
¿Prefieres ir con calma? Entonces el Sendero Señalizado de Río Verde, una ruta de media montaña que llega hasta el nacimiento del río. Por el camino tendrás vistas del macizo de La Almijara y pasarás por la Cascada de los Árboles Petrificados, donde el agua caliza ha mineralizado los troncos.
🌉 32. Ruta del Gollizno – senderismo en una hermosa garganta natural
Si vas con niños y quieres una excursión cómoda, apunta esta. La Ruta del Gollizno está junto a Moclín, en los Tajos de la Hoz, una garganta que ha tallado el río Velillos (también conocido como río Frailes).
Buena parte del camino sigue el río, con tramos de pasarelas y un puente colgante desde el que se ve muy bien el cañón.
Antes de volver al pueblo, acércate a la Fuente de Corcuela y a unas pinturas rupestres cercanas. Están bastante desgastadas, pero no dejan de ser un testimonio curioso del pasado.
🌲 33. Secuoyas de Finca La Losa – un precioso bosque centenario
Uno asocia las secuoyas con California, no con el norte de Granada. Pero cerca de Huéscar, en la Finca La Losa, hay un pequeño bosque de estos árboles gigantes.
Tienen unos 170 años, que para una secuoya es ser casi un chaval: pueden vivir más de mil. Aun así, el ejemplar más grande ya mide unos 50 metros de alto y su tronco tiene alrededor de 7 metros de perímetro.
Una parte del bosque es de acceso libre, pero algunos ejemplares están dentro de una finca privada y para verlos hay que pedir permiso antes al propietario. Es un sitio tranquilo y nada masificado, perfecto si buscas algo diferente.
🌉 34. Sendero de la Cerrada – una ruta corta y espectacular por el río Castril
Casi todo el Sendero de la Cerrada va sobre una pasarela de madera, así que se hace sin esfuerzo y se disfruta mucho. Está junto a Castril, dentro del Parque Natural de la Sierra de Castril, y es una ruta fácil y corta.
El mejor momento llega al cruzar un puente colgante que te mete en una galería excavada en la roca. Al final se abre un balcón natural justo enfrente de un salto de agua espectacular.
Durante el paseo verás restos de actividad humana, como una antigua central eléctrica y un molino convertido en restaurante que conserva su maquinaria original. En verano puedes darte un chapuzón en el río, así que no te olvides el bañador.
🍇 35. Sierra de la Contraviesa – la Alpujarra Marítima, entre viñedos y mar
Existe otra Alpujarra, más baja y bastante menos transitada. La Sierra de la Contraviesa, también llamada Alpujarra Marítima o «Alpujarra Baja», se extiende entre el río Guadalfeo y el Mediterráneo, con paisajes igual de bonitos y mucha más tranquilidad.
Aquí están pueblos blancos como Rubite y Lújar, con calles y plazas llenas de flores y macetas. Y hay otro motivo para venir: sus viñedos están entre los de mayor altitud de Europa y dan vinos con personalidad propia, cada vez más reconocidos.
🌄 36. Tajos de Alhama de Granada – miradores sobre el cañón y pueblo con historia nazarí
Más de 50 metros de pared: esa es la altura que alcanzan Los Tajos de Alhama, los cortes que el río Alhama ha ido esculpiendo durante siglos junto a Alhama de Granada.
Para hacerte una idea de su tamaño, asómate a cualquiera de los miradores del pueblo. Si quieres verlos más de cerca, recorre el Camino de Los Ángeles, una ruta de origen medieval que pasa entre estas formaciones de arenisca.
Y no te vayas sin ver el propio pueblo: Alhama conserva un patrimonio histórico importante, con monumentos de época nazarí en buen estado.
🌊 37. Tajos de los Bermejales – pasarelas, cascadas y restos prehistóricos
Aviso para quien tenga vértigo: esta ruta tiene pasarelas colgantes y tramos en los que hay que agarrarse a cuerdas para avanzar con seguridad. Los Tajos de los Bermejales, en el término municipal de Arenas del Rey, siguen el curso del río entre formaciones rocosas muy curiosas y alguna cascada.
Además del paisaje, el camino pasa por yacimientos prehistóricos con restos del Neolítico. El más conocido es la llamada «Olla de los Tajos del Cacín», que le da a la ruta un interés arqueológico añadido.
🍖 38. Trevélez – el pueblo más alto de la España peninsular
Bubión, Capileira y Pampaneira comparten el Barranco de Poqueira, pero Trevélez vive en su propio valle, algo más al este. Sus casas trepan la ladera repartidas en tres barrios: Alto, Medio y Bajo.
Suele presentarse como el pueblo más alto de la España peninsular. La cifra depende de dónde se tome la medida, pero la más citada para el núcleo es de 1.476 metros, y el barrio alto queda todavía bastante por encima.
Lo que nadie discute es su jamón. El aire frío y seco de la sierra convirtió Trevélez en tierra de secaderos, y su jamón serrano cuenta con Indicación Geográfica Protegida propia. Merece la pena parar a comprar una ración en alguna de las tiendas del pueblo antes de seguir camino.
Desde aquí también salen sendas hacia el Mulhacén, así que si prefieres subir por este lado del valle en vez de por Capileira, Trevélez es tu punto de partida.
✨ 39. Vereda de la Estrella – uno de los senderos más bonitos de Sierra Nevada
La Vereda de la Estrella arranca en Güéjar Sierra y, nada más empezar, te hace pasar por los túneles del antiguo tranvía. Es una de las rutas más bonitas del Parque Nacional de Sierra Nevada.
El sendero va paralelo al río Genil, entre bosques de arces, robles y castaños. Por el camino te espera El Abuelo, un castaño centenario al que los senderistas tienen mucho cariño.
La ruta sigue hasta las antiguas minas de la Estrella. Desde ahí tienes delante los picos más altos de Sierra Nevada: el Mulhacén, el Veleta y La Alcazaba.
🏛️ 40. Villa Romana de Salar – mosaicos romanos en plena provincia
Cierro la lista con los romanos. La Villa Romana de Salar, en el paraje del Canuto, fue una residencia de la provincia Bética habitada más o menos entre los siglos I y V d. C.
Lo mejor de la visita son sus mosaicos, algunos muy bien conservados. Las excavaciones siguen en marcha, y lo que ya se ve da una buena idea de lo rica que fue esta zona en época romana.
🗺️ Mapa de los 40 lugares que ver en la provincia de Granada
🚗 Itinerarios de fin de semana por la provincia de Granada
Todo esto no se ve en un fin de semana, ni hace falta. Lo más sensato es elegir una zona o un tema y dedicarle dos días. Aquí tienes cinco propuestas que agrupan lugares de la lista para que te resulte más fácil organizarte.
🏞️ Itinerario 1: Costa Tropical y naturaleza junto al mar
Día 1: Arranca en Almuñécar, con un paseo por el casco histórico y la subida al Castillo de San Miguel. Después, a La Herradura: playa y, si te animas, inmersión en las grutas de Cantarriján. Acaba el día en Salobreña, entre su castillo árabe y sus callejuelas asomadas al Mediterráneo.
Día 2: Sin alejarte de la costa, sube por la mañana al barranco del Río Verde, en la Sierra de la Almijara, y haz el sendero señalizado entre pozas. Por la tarde tienes dos opciones según el cuerpo: el Museo Preindustrial de la Caña de Azúcar de Motril, o un último baño tranquilo en la Playa de Cantarriján.
🌄 Itinerario 2: La Alpujarra y su legado histórico
Día 1: Dedícalo a los pueblos blancos de la Alpujarra Granadina: Pampaneira, Capileira y Soportújar. Callejea, fíjate en la arquitectura tradicional y come algo típico de la zona. De camino, para en Lanjarón para ver su balneario y probar sus aguas.
Día 2: Sigue hacia el este: una parada en la Fuente Agria de Pórtugos, el yacimiento de la Mezquita de Busquístar (el más antiguo de la comarca) y, si te da tiempo, un bocado de jamón en Trevélez, que queda muy cerca. Luego baja a la Sierra de la Contraviesa para descubrir pueblos menos turísticos como Rubite y Lújar, y de paso probar los vinos de altura de la zona.
🏰 Itinerario 3: Historia y paisajes en el norte de Granada
Día 1: Primera parada, Guadix, con sus casas-cueva y su casco histórico. Por la tarde tienes dos visitas a un paso de la ciudad: las Cárcavas de Marchal y el Castillo de La Calahorra, con su patio renacentista escondido detrás de unos muros de aspecto puramente militar. Dormir en una casa cueva de Guadix es el remate lógico del día.
Día 2: Por la mañana, el Parque Megalítico de Gorafe y sus dólmenes, la mayor concentración de España. Por la tarde, sin salir de Gorafe, date una vuelta por el Desierto de Los Coloraos, con ese paisaje de película del oeste.
🌿 Itinerario 4: Senderismo y naturaleza en Sierra Nevada
Día 1: Haz por la mañana Los Cahorros, siguiendo el río Monachil entre paredes verticales y por su famoso puente colgante. Después sube a la estación de esquí de Pradollano: aunque no esquíes, en invierno las vistas compensan, y en verano puedes hacer rutas como la de la Laguna de las Yeguas.
Día 2: Toca la Vereda de la Estrella, entre bosques y con los picos de Sierra Nevada de fondo. Es una ruta de ida y vuelta, así que si prefieres algo más corto, camina hasta el castaño de El Abuelo y regresa por el mismo camino.
⛪ Itinerario 5: Cultura, arqueología y pueblos con encanto
Día 1: Mañana en Granada capital, con la Alhambra, el Albaicín y el Sacromonte. Por la tarde, visita Fuente Vaqueros y Valderrubio para acercarte a la vida y la obra de Federico García Lorca.
Día 2: Sal hacia el oeste de la provincia. Por la mañana, los mosaicos de la Villa Romana de Salar; por la tarde, Montefrío, con la foto desde el mirador y, si te queda energía, los dólmenes de la Peña de los Gitanos.
Y hasta aquí esta guía de la provincia de Granada, con sus imprescindibles y sus 5 itinerarios. Mi consejo final: no intentes abarcarlo todo en un viaje. Elige una zona, dedícale el tiempo que merece y guárdate el resto para la próxima vez, porque esta provincia da para volver muchas veces.
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