Hemos dejado atrás Ubud, una ciudad que nos encantó para ir a Padangbai. Este pueblo costero ante todo es conocido por ser la puerta de entrada a Lombok y las islas Gili. Ferrys y lanchas rápidas salen desde aquí para estas islas.

Nosotros encontramos un alojamiento bastante agradable en que al dueño le ayudaba su hijo muy majo que además sabía más sobre el fútbol actual que Gábor. Aquí la gente se vuelve loca para el Barça, se despiertan a las 2-3 de la mañana para ver los partidos. Otra cosa que hemos notado es que todo el mundo tiene una moto, puede que vivan en una cabaña pero tienen una moto y la usan hasta los niños muy pequeños que ni sabemos cómo llegan a poner los pies en el suelo. La moto en Bali es el medio de transporte familiar y puede llevar de 1 a 5 personas.

La primera tarde, nos relajamos y al día siguiente alquilamos otra vez una moto para descubrir esta parte de Bali. Primero fuimos a Sidemen donde se encuentra la Sidemen Road, una carretera a cuyo lado se encuentran arrozales bonitos. Seguimos la ruta subiendo a las montañas, aquí se encuentra el templo más importante de Bali, Pura Besakih. Es un complejo de muchísimos templos que se extiende a una superficie de 50 hectarias, a nosotros nos daba solo para visitar los templos principales.

Justo llegamos el día de la ceremonia de luna llena, una fiesta muy importante para los locales y los templos estaban a reventar con gente. La gente rezaba, comía, traía comida para que los dioses la bendijeran, traían flores y artefactos.

Rezar en el templo de Pura Besakih

Besakih también se conoce por las molestias que los turistas suelen sufrir por parte de los tocapelotas que vienen y te dicen que solo puedes visitar los templos con guía; simplemente hay que ignorarlos. Nosotros aún no hemos visto los templos más emblemáticos del Sudeste Asiático (como Brodobur de Java o Angkor Wat de Camboya), así que nos pareció bastante impresionante este sitio, además este ambiente montañoso con bosques y niebla le daba un toque místico.

Pura Besakih Escalones | Viajar a Bali

Después de visitar los templos, fuimos a ver a los arrozales que se encuentran en Tirtagangga. El camino para llegar allí ha sido muy largo, con muchas subidas y bajadas, pero la vista de los arrozales súper verdes nos compensó.

Arrozales en Bali | Viajar a Indonesia

Campos de arroz de Tirtagangga | Viajar a Indonesia

En toda la isla se celebraba la luna llena y en el camino hubo varias veces que pasamos al lado de una procesión de gente vestida de ropa tradicional. Cansados de los kilómetros recorridos celebramos nosotros también la luna llena gastándonos unos 5 euros para comer un plato de calamares frescos que nos prepararon en uno de los restaurantes de Padangbai. Al principio queríamos ir a las islas Gilli, pero después de haber hablado con otros viajeros decidimos ir a Nusa Lembongan, una isla que se encuentra al sur de Bali.

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