Escrito por Gábor Kovács
París es una ciudad que, aunque la hayas visto mil veces en fotos o películas, siempre consigue sorprenderte cuando la visitas. Tiene ese «no sé qué» que la hace única: caminar por sus bulevares, pasar horas en museos increíbles o ver por primera vez cómo se encienden las luces de la Torre Eiffel. No es solo un lugar, es toda una experiencia. París es de esas ciudades que te atrapan, donde cada visita deja ganas de volver para seguir descubriéndola.
Nosotros hemos tenido la oportunidad de visitarla en numerosas ocasiones, primero como turistas, y también hemos tenido la suerte de ser guiados por personas que viven allí y conocen el alma de la ciudad.
Si solo tienes un fin de semana para descubrirla, obviamente solo podrás rozar la superficie. Pero te prometo que, incluso con dos días y un poco de organización siguiendo nuestro itinerario, podrás sentir algo de la magia de la capital francesa.
💡 Consejo útil
París es una ciudad inmensa y muy turística. Si planeas visitarla en solo dos días, te conviene organizar con antelación las actividades más populares para aprovechar el tiempo y evitar esperas. Aquí te dejamos los enlaces más útiles:
🎨 Entradas al Museo del Louvre sin colas + Acceso prioritario a la Mona Lisa
🚶♂️ Free tour por París
🗼 Entrada a la 3ª planta de la Torre Eiffel
🏰✨ Entrada a Disneyland® París
👑 Excursión al Palacio de Versalles
Qué ver en París en 2 días – Día 1.
🗼 Empezar con un free tour por París
París es una ciudad tan extensa que puede resultar abrumadora si es tu primera visita. Por eso, comenzar con un free tour es una excelente manera de orientarte y conocer los puntos más destacados de la capital francesa. Nuestra recomendación para empezar es este free tour por los imprescindibles de París, durante el cual recorrerás lugares icónicos como Notre Dame, el Louvre o el Sena y sus puentes, mientras un guía local comparte historias fascinantes, anécdotas curiosas y detalles que no encontrarás en las guías tradicionales.
Si te gustan las visitas guiadas, también puedes aprovechar este free tour de los misterios y leyendas de París, centrado en la cara más oscura y enigmática de la ciudad, o este free tour de la Revolución Francesa por París, que recorre los lugares relacionados con los eventos de aquella revolución que cambió la historia de Europa.
🌟 Torre Eiffel
Tras tu tour por París, es momento de visitar uno de los iconos más reconocibles del mundo: la Torre Eiffel. Construida en 1889 para la Exposición Universal, esta maravilla de hierro pasó de ser considerada una “aberración” por algunos parisinos a convertirse en el símbolo indiscutible de la ciudad. Diseñada por Gustave Eiffel, la torre inicialmente estaba destinada a ser desmontada después de la exposición, pero su éxito turístico evitó su desaparición.
Con una altura de 330 metros (incluyendo su antena), fue la estructura más alta del mundo hasta 1930, cuando la superó el Edificio Chrysler en Nueva York. Más allá de su tamaño, la Torre Eiffel es un ejemplo de ingeniería y diseño innovador del siglo XIX, y su estructura de hierro forjado la hace única entre los monumentos más emblemáticos del mundo.
Una curiosidad es que la Torre Eiffel requiere un mantenimiento constante: se aplican unas 60 toneladas de pintura cada 7 años para protegerla del óxido y conservar su icónico color “marrón torre Eiffel”. Además, su estructura se dilata y se contrae con las variaciones de temperatura, hasta unos 15 cm en verano.
Si decides subir, tienes varias opciones: puedes acceder al segundo piso por ascensor o escaleras, o bien aventurarte hasta la tercera planta de la Torre Eiffel para disfrutar de unas vistas panorámicas de París que incluyen los Campos Elíseos, el Sena y Montmartre. Además, a lo largo de los pisos hay paneles informativos que te cuentan la historia del monumento y la vida de Gustave Eiffel.
Si solo dispones de un fin de semana en París, te recomendamos especialmente comprar las entradas con antelación para evitar las largas colas. Aquí puedes reservar tu entrada a la cima (tercera planta) de la Torre Eiffel o tu entrada para acceder a la segunda planta. Y no olvides a volver por la noche para admirar las luces.
🌳 Campo de Marte y Trocadero
Después de subir a la Torre Eiffel y disfrutar de las vistas panorámicas, te recomendamos recorrer sus inmediaciones. El Campo de Marte, situado a los pies de la torre, es un amplio jardín que ha sido testigo de numerosos eventos históricos desde su creación en el siglo XVIII. Durante la Revolución Francesa, fue escenario de manifestaciones y mítines políticos, y a lo largo de los siglos ha albergado exposiciones, festivales y celebraciones populares.
Hoy en día, el Campo de Marte es el lugar ideal para relajarse o hacer un picnic mientras contemplas la Torre Eiffel. Es habitual ver tanto a turistas como a locales disfrutando de su césped, leyendo, practicando deporte o simplemente tomando fotos. Además, desde el parque hay varios ángulos interesantes para fotografiar la torre, algunos más cercanos y otros que capturan su totalidad con el fondo de París.
Desde aquí, cruzando el río Sena, llegarás al Trocadero, que ofrece probablemente las vistas más icónicas de la Torre Eiffel. Esta zona, que incluye los Jardines del Trocadero y el Palacio de Chaillot, fue diseñada para la Exposición Internacional de 1937. La explanada del Trocadero es un lugar muy animado, con artistas callejeros, músicos y vendedores que le dan un toque vibrante al ambiente.
Además, desde el Trocadero puedes observar detalles arquitectónicos del Palacio de Chaillot, con sus columnas y esculturas que representan diferentes aspectos de la cultura y el arte.
🏛 Les Invalides
Desde el Trocadero, puedes continuar un agradable paseo siguiendo el río Sena para descubrir algunos de los monumentos más destacados de París. Una de las primeras paradas es Les Invalides, un complejo monumental que impresiona tanto por su arquitectura como por su historia.
Construido en 1671 bajo el mandato de Luis XIV, Les Invalides tenía como objetivo acoger a soldados retirados y heridos, reflejando la preocupación del Rey Sol por sus veteranos. El edificio se caracteriza por su cúpula dorada, de estilo barroco, añadida a finales del siglo XVII, que se puede ver desde numerosos puntos de la ciudad y se ha convertido en un símbolo del poder y la majestuosidad de la monarquía francesa.
Dentro del complejo, se encuentra la tumba de Napoleón Bonaparte, ubicada en la cripta bajo la cúpula central. La tumba, de mármol rojo, está rodeada por estatuas que representan las victorias de Napoleón y es un lugar de peregrinación para muchos admiradores de su legado.
Además, Les Invalides alberga el Museo del Ejército (Musée de l’Armée), una de las colecciones militares más completas del mundo. En sus salas podrás ver desde armaduras medievales y uniformes históricos hasta cañones, banderas y objetos de la Segunda Guerra Mundial. El museo permite trazar la historia militar de Francia a lo largo de los siglos y ofrece exposiciones temporales sobre batallas y figuras clave de la historia del país.
🌉 Puente Alejandro III
El Puente Alejandro III es uno de los puentes más emblemáticos y elaborados de París. Inaugurado en 1900 con motivo de la Exposición Universal, su construcción celebraba la amistad entre Francia y Rusia, reflejando la diplomacia y la grandiosidad de la época. Este puente conecta el distrito de Les Invalides con los Campos Elíseos, ofreciendo vistas inigualables tanto del río Sena como de los monumentos cercanos, incluida la Torre Eiffel.
El diseño del puente fue un reto técnico para la época: se construyó con un solo arco de hierro para no interrumpir las perspectivas visuales hacia los monumentos circundantes. Sus dimensiones y elegancia lo convierten en un auténtico ejemplo de la arquitectura ornamental del París de finales del siglo XIX.
Los detalles del puente está cargado de simbolismo. Lo adornan estatuas doradas de ninfas, querubines y caballos alados, que representan la fama, la paz y la victoria. En los extremos, se alzan columnas altas coronadas por figuras doradas que simbolizan distintas virtudes.
🌟 Plaza de la Concordia
En tu recorrido por París, llegarás a la Plaza de la Concordia, la mayor plaza de la ciudad y una de las más cargadas de historia. Su nombre actual contrasta con su pasado turbulento: durante la Revolución Francesa, fue conocida como la Plaza de la Revolución y albergó la guillotina que presenció las ejecuciones de personajes históricos como Luis XVI, María Antonieta y otros miembros de la nobleza.
El elemento más destacado de la plaza es el Obelisco de Luxor, un monumento egipcio de más de 3.000 años de antigüedad que fue un regalo de Mehemet Ali a Francia en 1831. Este obelisco, cubierto de jeroglíficos que celebran los logros del faraón Ramsés II, está coronado por una punta dorada añadida en 1998 que refleja la luz del sol.
A su alrededor, destacan dos fuentes monumentales —la Fuente de los Mares y la Fuente de los Ríos— y varias estatuas que representan las ciudades más importantes de Francia. La disposición de la plaza está cuidadosamente pensada para integrarse en el eje histórico de París, que conecta el Louvre, los Campos Elíseos y el Arco de Triunfo, creando una perspectiva única que se aprecia mejor desde la parte central de la plaza.
Además de su valor histórico y artístico, la Plaza de la Concordia sigue siendo un espacio vivo para los parisinos. Es escenario del tradicional desfile militar del 14 de julio, de conciertos y de celebraciones de Año Nuevo. Durante tu visita, merece la pena recorrerla con calma y fijarse en los detalles de los pavimentos, las esculturas y la armonía de los edificios que la rodean, incluyendo el Hôtel de Crillon y la Embajada de Estados Unidos, que enmarcan la plaza con su imponente arquitectura.
🌳 Jardines de las Tullerías
Desde la Plaza de la Concordia, accedemos a los Jardines de las Tullerías, un auténtico oasis de tranquilidad en el corazón de París. Estos jardines, que originalmente fueron creados en el siglo XVI como los jardines privados del desaparecido Palacio de las Tullerías, fueron diseñados por André Le Nôtre, el mismo arquitecto que proyectó los famosos Jardines de Versalles.
Hoy en día, los Jardines de las Tullerías son un espacio frecuentado tanto por turistas como por parisinos. Se pueden encontrar sillas de hierro dispuestas alrededor de las fuentes, ideales para descansar, leer un libro o simplemente observar la vida de la ciudad. A lo largo del paseo encontrarás esculturas de artistas clásicos como Aristide Maillol y contemporáneos que aportan un toque de modernidad al entorno histórico.
Durante el verano, los jardines acogen una feria temporal con atracciones como una noria que permite disfrutar de vistas panorámicas de París desde las alturas. Además, desde aquí se obtiene una perspectiva privilegiada de monumentos cercanos como el Louvre, el Arco del Carrusel y la Plaza de la Concordia, lo que convierte la visita en un recorrido visual muy completo.
🎨 Louvre y Museo d’Orsay
En esta zona de París se concentran dos de los museos más emblemáticos de la ciudad: el Louvre y el Museo de Orsay. Ambos son paradas obligatorias para quienes aman el arte, aunque visitarlos en profundidad en solo dos días puede resultar complicado. Por eso es importante planificar qué se quiere ver y aprovechar visitas guiadas para no perder tiempo.
El Louvre es el museo más grande del mundo y alberga más de 35.000 obras, entre las que destacan la célebre Mona Lisa y la Venus de Milo. Su edificio, un antiguo palacio real, combina estilos renacentista y moderno, representado sobre todo por la icónica pirámide de cristal que marca su entrada. Además de su colección de pintura y escultura, el Louvre cuenta con salas dedicadas a antigüedades egipcias, griegas y romanas, así como una sección de artes del Islam.
Para optimizar tu visita, conviene reservar con antelación. Si quieres explorar esta inmensa galería por tu cuenta, podrías comprar aquí tus entradas al Museo del Louvre sin colas que incluye acceso prioritario a la Mona Lisare u optr por una visita guiada en español que recorra las obras más importantes.
A pocos pasos se encuentra el Museo de Orsay, ubicado en una antigua estación de tren construida a principios del siglo XX. Este museo es conocido por su extensa colección de arte impresionista y postimpresionista, con obras de artistas como Van Gogh, Monet, Renoir y Degas. Su edificio mantiene elementos originales de la estación, como el gran reloj y la estructura metálica, que ofrecen un marco único para contemplar las obras.
Además de su colección permanente, el museo suele organizar exposiciones temporales temáticas que permiten descubrir aspectos menos conocidos de los artistas o movimientos artísticos. Para visitar de manera eficiente y no perder tiempo en las colas, recomendamos reservar tus entradas con antelación aquí.
🚤 Paseo en barco por el Sena
Después de recorrer buena parte del centro de París, es recomendable aprovechar un paseo en barco por el Sena para descubrir la ciudad desde otra perspectiva. Los famosos bateaux-mouches recorren los puntos más emblemáticos, como Notre Dame, el Louvre y la Torre Eiffel, pasando bajo sus puentes históricos. Algunos recorridos incluyen cenas a bordo, lo que permite disfrutar de un atardecer único sobre la ciudad.
El Sena ha sido clave en la historia de París desde la época romana, tanto para el comercio como para la expansión urbana. Durante el paseo podrás observar puentes emblemáticos como Puente Alejandro III o Puente de las Artes, cada uno con su propia historia y estilo arquitectónico. Los barcos suelen ofrecer comentarios sobre los monumentos que se ven desde el río, lo que permite comprender mejor el contexto histórico de la ciudad.
💡 Sugerencia: Un paseo por el Sena ofrece una perspectiva única de París. Puedes elegir entre el clásico recorrido en barco, disfrutar de un crucero con cena junto desde la Torre Eiffel para una noche especial, o aprovechar la opción combinada de Torre Eiffel + crucero.
🌟 Campos Elíseos y Arco de Triunfo
Para cerrar el primer día en París, un paseo por la famosa avenida de los Campos Elíseos resulta imprescindible. Con casi 2 kilómetros de longitud, conecta la Plaza de la Concordia con el imponente Arco de Triunfo. Esta avenida combina tiendas de lujo, cafés históricos y teatros, ofreciendo un recorrido lleno de historia y modernidad.
El Arco de Triunfo se alza como homenaje a los soldados franceses que lucharon durante las guerras napoleónicas y posteriores conflictos. Fue ordenado construir por Napoleón tras su victoria en la Batalla de Austerlitz en 1805, aunque la obra no se completó hasta 1836, años después de su muerte. En la base del arco se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido, encendida diariamente con una llama eterna que recuerda a los caídos.
Subir a la cima del arco es una experiencia que vale la pena: desde allí se tienen vistas panorámicas de París, incluyendo la disposición radial de las 12 avenidas que parten desde el monumento. Si la claridad del día lo permite, incluso se puede ver la Torre Eiffel y la Plaza de la Concordia desde arriba. Para subir, hay que subir una escalera de 284 peldaños, aunque también se puede acceder parcialmente en ascensor. Si quieres, compra la entrada con antelación y evita largas colas, sobre todo en temporada alta.
Para una experiencia más completa, puedes aprovechar este tour nocturno por París y disfrutar de los monumentos iluminados, como la Torre Eiffel o la Plaza de la Concordia, mientras un guía te cuenta historias sobre la ciudad y su atmósfera nocturna.
Qué ver en París en 2 días – Día 2.
🏝️ Île de la Cité
Tu segundo día en París comienza en el corazón histórico de la ciudad: la Île de la Cité. Esta pequeña isla en medio del río Sena es el lugar donde nació París hace más de 2.000 años y sigue siendo un núcleo lleno de historia, cultura y espiritualidad. Paseando por sus calles adoquinadas, es fácil imaginar cómo era la vida en la Edad Media, cuando la isla era el epicentro político y religioso de Francia.
Entre sus rincones más encantadores se encuentra la Place Dauphine, una plaza triangular rodeada de elegantes edificios del siglo XVII. Su tranquilidad y arquitectura clásica la convierten en un lugar ideal para hacer una pausa y observar la vida parisina sin las aglomeraciones del centro. También destaca el Mercado de Flores y Pájaros, que abre los domingos, donde además de flores frescas podrás encontrar aves exóticas y plantas poco comunes, un rincón curioso tanto para amantes de la naturaleza como para fotógrafos.
💡 Consejo práctico: recorrer la Île de la Cité es muy cómodo a pie. Tómate tu tiempo para cruzar los pequeños puentes que conectan la isla con la Rive Gauche y la Rive Droite, cada uno con vistas distintas del Sena y de los edificios históricos que la rodean.
⛪ Notre-Dame
Justo en el corazón de la Île de la Cité se alza la imponente Catedral de Notre-Dame. Este icono gótico, cuya construcción comenzó en 1163 y se prolongó por casi dos siglos, sigue siendo uno de los símbolos más reconocibles de París. La catedral combina detalles arquitectónicos románicos y góticos, con una fachada rica en esculturas, gárgolas y arbotantes que reflejan el estilo y la ambición de la Edad Media.
Hace poco tuve la oportunidad de volver y me sorprendió gratamente ver la fachada principal restaurada tras el devastador incendio de 2019, que dañó el techo y la aguja original. Actualmente, ya es posible entrar y recorrer parcialmente el interior, aunque las obras continúan y algunas zonas permanecen cerradas al público. Cada vitral, cada relieve y cada rincón cuenta una historia sobre la fe, el arte y la evolución de París a lo largo de los siglos.
Más allá de su arquitectura, Notre-Dame ha sido testigo de momentos históricos fundamentales: la coronación de Napoleón Bonaparte en 1804, la beatificación de Juana de Arco en 1909 y numerosas celebraciones religiosas y culturales que marcaron la historia de Francia.
Si puedes, intenta subir a las torres: desde allí tendrás una de las mejores vistas de París, con el Sena serpenteando entre los edificios históricos y los tejados característicos de la ciudad. Es fácil imaginar a Quasimodo, el legendario protagonista de Victor Hugo, asomado entre las campanas mientras suena el resonante tañido que marcaba la vida de la ciudad.
🌈 Sainte-Chapelle
A pocos pasos de Notre-Dame se encuentra la Sainte-Chapelle, una joya del gótico considerada uno de los secretos mejor guardados de París. Construida a mediados del siglo XIII por el rey Luis IX para albergar reliquias sagradas, como la corona de espinas de Cristo, esta capilla impresiona por su altura, luminosidad y colorido.
Su principal atractivo son los espectaculares vitrales, que cubren más de 600 m² y narran escenas bíblicas a través de 1.113 paneles de color. Cuando la luz del sol atraviesa los cristales, el interior se llena de un resplandor místico que hace que cada visita sea única. Estos vitrales permiten entender no solo la historia religiosa, sino también la maestría técnica y artística de los vidrieros medievales.
La Sainte-Chapelle es un ejemplo destacado del estilo rayonnant del gótico, que busca la verticalidad extrema y la reducción de muros sólidos para dejar que el vidrio y la luz sean los protagonistas. Su estructura parece elevarse hacia el cielo, generando una sensación de ligereza y espiritualidad difícil de encontrar en otros edificios de la ciudad.
💡 Consejo práctico: para aprovechar al máximo tu visita, intenta entrar en un momento del día en que el sol incida directamente sobre los vitrales, y no olvides mirar hacia arriba para contemplar los detalles de la bóveda. Puedes adquirir la entrada combinada a la Sainte-Chapelle y la Conciergerie para recorrer ambos lugares de forma cómoda.
🎨 Montmartre
Después de explorar la Île de la Cité, es hora de dirigirse al norte hacia el bohemio barrio de Montmartre. Este distrito, situado en lo alto de una colina, ha sido durante siglos un refugio de artistas, escritores y músicos. Desde finales del siglo XIX, aquí vivieron y trabajaron figuras como Picasso, Van Gogh o Toulouse-Lautrec, y ese espíritu creativo todavía impregna sus calles empedradas.
El barrio no solo es arte: al subir sus numerosas escaleras se descubren rincones tranquilos donde los parisinos disfrutan de un café o de un vino en bistrós con encanto. Aunque algunas zonas pueden estar muy concurridas, todavía se pueden encontrar calles más auténticas como la Rue de l’Abreuvoir o la Rue Lepic, donde se respira un ambiente más local.
💡 Consejo práctico: si no quieres cansarte con tantas escaleras, puedes usar el funicular de Montmartre, que sube hasta la basílica con el mismo billete que el metro. Y si deseas conocer en profundidad la historia y anécdotas del barrio, merece mucho la pena hacer un free tour por Montmartre.
🖌️ Plaza de Tertre
En el corazón de Montmartre se encuentra la Plaza de Tertre, un lugar que parece sacado de una postal. Esta pequeña plaza adoquinada es famosa por los artistas que exhiben y venden sus obras al aire libre, una tradición que se remonta a los tiempos en que Montmartre era el epicentro del arte vanguardista. Aquí, todavía hoy, se pueden ver retratistas y caricaturistas trabajando en directo, ofreciendo la posibilidad de llevarse un recuerdo muy personal de la visita.
La plaza comenzó a ganar fama a finales del siglo XIX, cuando artistas como Picasso, Modigliani o Utrillo frecuentaban Montmartre y buscaban inspiración en su ambiente bohemio. Aunque con los años se ha convertido en uno de los lugares más visitados del barrio, conserva ese aire creativo que recuerda la época en la que nacieron muchas de las corrientes artísticas modernas.
Alrededor de la plaza hay numerosos cafés y restaurantes con terrazas donde sentarse a descansar, aunque conviene saber que suelen ser más caros que en otras zonas de París. Aun así, tomar un café aquí mientras observas a los pintores trabajar es parte de la experiencia.
💡 Consejo práctico: si quieres ver la plaza con más tranquilidad, lo mejor es ir temprano por la mañana, antes de que lleguen los grupos de turistas. Además, no está de más llevar algo de efectivo si te apetece comprar un retrato o una acuarela, ya que no todos los artistas aceptan tarjeta.
La Plaza de Tertre no es solo un punto turístico, sino un símbolo del legado bohemio de Montmartre, un rincón donde todavía late el espíritu artístico que hizo de este barrio un lugar único en París.
⛪ Basílica del Sacré-Cœur
Desde la Plaza de Tertre, el siguiente destino es la Basílica del Sacré-Cœur, situada en lo alto de la colina de Montmartre, el punto más elevado de París. Su construcción comenzó en 1875 y finalizó en 1914, aunque la consagración oficial se retrasó hasta 1919. El blanco resplandeciente de su fachada, fabricada con travertino, se mantiene luminoso incluso con la lluvia, gracias a una reacción química natural que blanquea la piedra con el tiempo.
El estilo arquitectónico es ecléctico: combina elementos románicos y bizantinos, con cúpulas bulbosas que recuerdan a iglesias de Estambul, mientras que la estructura general mantiene líneas clásicas y majestuosas. Este diseño le da un carácter único entre las iglesias parisinas y la convierte en un icono inmediato del skyline de la ciudad.
En su interior, destaca el mosaico del Cristo en Majestad, uno de los más grandes del mundo, con más de 475 m² de superficie. Representa a Cristo con los brazos abiertos, rodeado de ángeles y símbolos de los evangelistas, y se ha convertido en un símbolo de acogida y paz para los peregrinos y visitantes.
Desde la cúpula de la basílica se obtienen vistas panorámicas impresionantes de París, incluyendo la Torre Eiffel, el Sacré-Cœur de Montmartre hasta el Sacré-Cœur de La Défense, y los tejados de toda la ciudad. Subir a la cúpula implica subir aproximadamente 300 escalones, pero la recompensa visual es más que suficiente.
💡 Consejo práctico: para evitar las multitudes, lo ideal es visitar la basílica temprano por la mañana o al final de la tarde, especialmente en fines de semana. La entrada a la basílica es gratuita, pero la subida a la cúpula tiene un costo reducido. También conviene llevar agua y calzado cómodo para la subida.
Además de la basílica, los jardines que la rodean ofrecen rincones tranquilos donde descansar y contemplar el paisaje urbano. Desde aquí, puedes continuar tu paseo descendiendo por las escaleras hasta las calles de Montmartre o dirigirte hacia la estación de metro más cercana para continuar explorando París.
💃 Moulin Rouge
Después de descender por las colinas de Montmartre, una visita al famoso cabaret Moulin Rouge es casi obligatoria. Fundado en 1889, el mismo año que la Torre Eiffel, el Moulin Rouge ha sido un icono de la vida nocturna parisina durante más de un siglo. Su característica fachada con el icónico molino rojo se ha convertido en un símbolo mundial de París y del entretenimiento nocturno.
Este cabaret es conocido por ser la cuna del can-can, un baile que se popularizó a finales del siglo XIX y que todavía forma parte de sus espectáculos, aunque hoy combinan elementos modernos y efectos visuales que sorprenden a los visitantes. Más allá del baile, los shows incluyen música en vivo, trajes elaborados y escenografías llenas de color y fantasía, ofreciendo una experiencia completa que transporta al público al París bohemio de finales de 1800.
El Moulin Rouge también ha dejado huella en la cultura popular: desde los famosos carteles y pinturas de Toulouse-Lautrec hasta películas icónicas como la cinta de Baz Luhrmann, donde se recrea el glamour y la energía de este emblemático cabaret. Aunque hoy en día los espectáculos son más turísticos que en sus orígenes, la atmósfera festiva y el espíritu irreverente de Montmartre permanecen intactos.
💡 Tip: Si quieres vivir un espectáculo único en este lugar mítico, puedes reservar con antelación tu entrada aquí.
📚 Barrio Latino
Por la tarde, es momento de recorrer el Barrio Latino, una de las zonas más vibrantes y culturales de París. Durante siglos, este barrio ha sido el hogar de estudiantes y académicos, en gran parte gracias a la histórica presencia de la Universidad de la Sorbona, fundada en el siglo XIII. El nombre «Barrio Latino» proviene del latín, que era la lengua utilizada en las clases universitarias durante la Edad Media, un recuerdo de su profunda tradición intelectual.
El barrio conserva un encanto muy particular, donde las calles empedradas y los edificios antiguos conviven con librerías, cafeterías históricas, cines, pequeñas galerías de arte y teatros que siguen manteniendo la vida cultural de París. Aquí también encontrarás pequeños patios escondidos y rincones poco conocidos que sorprenden a quienes se toman el tiempo de mirar más allá de las calles principales.
Entre sus atractivos históricos destacan las Termas de Cluny, restos romanos que hoy forman parte del Museo de la Edad Media, y la église Saint-Étienne-du-Mont, famosa por su impresionante púlpito y la tumba de Santa Genoveva, patrona de París. Para pasear y vivir la esencia del barrio, la Place de la Contrescarpe es un lugar ideal, con terrazas al aire libre que cobran vida al atardecer y donde la animación se mantiene hasta altas horas.
💡 Consejo: Para entender mejor la historia y los secretos del Barrio Latino, puedes unirte a este free tour por el Barrio Latino. Los guías locales te contarán anécdotas curiosas sobre los cafés históricos donde se reunían escritores y filósofos, y te mostrarán rincones que pasarías por alto si no conocieras el barrio a fondo.
🌳 Jardines de Luxemburgo
A un corto paseo del Barrio Latino se encuentran los Jardines de Luxemburgo, uno de los espacios verdes más emblemáticos y apreciados por los parisinos. Estos jardines fueron creados en el siglo XVII por orden de María de Médici, viuda del rey Enrique IV, quien quería un entorno que le recordara a los jardines de su infancia en Florencia. El diseño original, de inspiración italiana, se ha ido transformando con el tiempo para convertirse en un espacio que combina estilos clásicos franceses con áreas más contemporáneas, creando un parque muy variado y agradable para recorrer.
En el corazón del jardín se encuentra el Palacio de Luxemburgo, que actualmente alberga el Senado francés, aunque originalmente fue la residencia de María de Médici. A su alrededor, los jardines ofrecen un respiro del bullicio de la ciudad: bancos, paseos arbolados, fuentes y estatuas repartidas por todo el parque, entre ellas una réplica de la Estatua de la Libertad, símbolo de los lazos históricos entre Francia y Estados Unidos.
🎓 Sorbona y el Panteón
Cerca de los Jardines de Luxemburgo se encuentra la histórica Universidad de la Sorbona, uno de los centros de educación superior más antiguos y prestigiosos del mundo. Fundada en 1257, la Sorbona ha sido un núcleo del conocimiento y la intelectualidad en París durante siglos, atrayendo a estudiantes y académicos de todo el mundo. Sus aulas y pasillos han visto pasar a grandes pensadores, escritores y científicos que marcaron la historia del conocimiento europeo.
El Barrio Latino, donde se ubica la Sorbona, mantiene su esencia estudiantil: calles llenas de librerías antiguas, cafeterías literarias y pequeñas tiendas con libros usados y antiguos que invitan a perderse durante horas. Además, es un buen lugar para probar la gastronomía local en bistrós y pastelerías tradicionales.
A poca distancia, se encuentra el imponente Panteón de París, un mausoleo neoclásico dedicado a los héroes de la nación francesa. Originalmente concebido como iglesia por Luis XV, el edificio fue reconvertido durante la Revolución Francesa en un monumento laico donde reposan personajes ilustres como Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Émile Zola y Marie Curie. Su fachada, inspirada en el Panteón de Roma, y su cúpula, visible desde varios puntos de la ciudad, son símbolos de la grandeza de la arquitectura neoclásica en París.
El interior del Panteón impresiona tanto por su arquitectura como por su arte. Podrás contemplar frescos que narran la historia de santos y figuras destacadas, esculturas que homenajean a los grandes de Francia y detalles arquitectónicos que muestran la maestría de sus constructores. Desde la cúpula, además, disfrutarás de una de las vistas panorámicas más espectaculares de París, abarcando Montmartre, el Barrio Latino y los suburbios del sur.
💡 Tip: Para evitar colas y aprovechar mejor tu tiempo, puedes comprar tu entrada al Panteón con antelación aquí.
🗺️ Mapa de París en 2 días
Para que te resulte más fácil planificar tu recorrido, hemos preparado un mapa interactivo con los principales puntos de interés incluidos en esta guía. Podrás ver la ubicación exacta de cada monumento, iglesia, plaza y museo, así como organizar tu ruta de manera lógica según tus prioridades.
Si tienes más de 2 días en París
Si puedes permitirte un poco más de tiempo en la ciudad, París ofrece muchas experiencias adicionales que merecen la pena. A continuación te presentamos algunas excursiones y visitas recomendadas para aprovechar al máximo tu estancia.
👑 Excursión a Versalles
Una de las excursiones más solicitadas desde París es la visita al Palacio de Versalles, situado a unos 20 kilómetros del centro de la ciudad. Este palacio es un ejemplo impresionante del poder y la riqueza de los monarcas franceses, y su historia refleja siglos de opulencia y grandes decisiones políticas.
Durante la visita, podrás recorrer el Salón de los Espejos, famoso por su impresionante decoración con espejos y candelabros dorados, y conocer los apartamentos reales que muestran cómo vivían Luis XIV, Luis XV y María Antonieta. No te pierdas los jardines de Versalles, diseñados por André Le Nôtre, que combinan simetría, fuentes y esculturas de manera espectacular. También puedes explorar el Petit Trianon, un pequeño palacio y refugio privado de María Antonieta, que ofrece un contraste más íntimo con respecto a la grandiosidad del palacio principal.
La mejor manera de disfrutar esta experiencia es con una visita guiada que incluya traslado desde París, de manera que puedas aprovechar al máximo el tiempo y aprender sobre la fascinante historia del lugar. Si quieres organizarlo de manera sencilla, puedes reservar esta excursión organizada a Versalles desde París.
💡 Tip: Versalles es muy popular, especialmente en temporada alta, así que reservar tu excursión a Versalles con antelación te evitará largas colas.
🏰 Excursión a Disneyland® París
Para quienes viajan en familia o simplemente quieren vivir un día lleno de magia, una excursión a Disneyland® París es una opción ideal. Ubicado a solo 35 minutos en tren desde el centro de París, este parque temático combina diversión, espectáculo y emoción en un solo lugar.
Disneyland® París se divide en dos parques: Disneyland Park, con sus clásicas atracciones y el icónico Castillo de la Bella Durmiente, y Walt Disney Studios Park, donde podrás adentrarte en el mundo del cine y la animación, participando en experiencias interactivas y espectáculos únicos. Entre sus atracciones destacan montañas rusas, simuladores y zonas temáticas dedicadas a los personajes más queridos de Disney, desde Mickey y Minnie hasta Star Wars y Marvel.
Además de las atracciones, los visitantes pueden disfrutar de desfiles, espectáculos en vivo y encuentros con los personajes que hacen las delicias de grandes y pequeños. Durante la temporada navideña o Halloween, el parque se transforma con decoraciones especiales y actividades temáticas, lo que añade un toque extra de encanto y emoción.
Si quieres visitar el parque por tu cuenta, puedes comprar tu entrada aquí. Para evitar complicaciones logísticas, nuestra recomendación es aprovechar esta excursión a Disneyland® París, que incluye transporte, entradas y asistencia, permitiéndote concentrarte únicamente en disfrutar del día.
🎭 La Ópera de París
La Ópera Garnier es una de las grandes joyas arquitectónicas de París y un imprescindible para quienes aman la historia, el arte y la música. Construida entre 1861 y 1875 por el arquitecto Charles Garnier, este majestuoso edificio es un ejemplo icónico del estilo Beaux-Arts, con una fachada rica en esculturas, columnas y detalles dorados que reflejan el esplendor de la época.
Aunque no tengas planeado asistir a un espectáculo, vale la pena recorrer su interior, donde te recibirán la gran escalera de mármol, los salones lujosamente decorados y el impresionante techo pintado por Marc Chagall, un símbolo del arte moderno dentro de un entorno clásico. Cada rincón está lleno de detalles que cuentan la historia de la ópera y de la sociedad parisina del siglo XIX, desde los frescos hasta los candelabros y los ballets históricos.
La Ópera también ofrece visitas guiadas en español, que permiten conocer los secretos del edificio, las salas de ensayo y algunos pasadizos que rara vez se muestran al público general. Durante estas visitas descubrirás anécdotas fascinantes, como el origen de la famosa historia del Fantasma de la Ópera, inspirada por las leyendas que rodean el lugar. Si quieres evitar las colas y asegurarte tu entrada sin complicaciones, puedes reservar aquí tu entrada a la Ópera de París.
🛍️ Las Galerías Lafayette
Para quienes disfrutan de la moda, el diseño y las compras, las Galerías Lafayette son mucho más que un centro comercial: son un auténtico icono parisino. Situadas en el Boulevard Haussmann, estas galerías se distinguen por su impresionante cúpula de vidrio y hierro, construida a comienzos del siglo XX, que crea un ambiente único lleno de luz y elegancia.
En su interior, encontrarás una amplia selección de marcas de lujo, moda francesa y productos gourmet, desde ropa y accesorios hasta cosmética y artículos de decoración. Además de comprar, las Galerías Lafayette ofrecen experiencias culturales y exposiciones temporales que muestran la creatividad y el arte contemporáneo.
Uno de los atractivos principales es la terraza panorámica en la azotea, desde donde se pueden contemplar vistas espectaculares de París, incluida la Torre Eiffel, la Ópera Garnier y los tejados típicos de la ciudad. La terraza es un lugar perfecto para tomar fotos y disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva, lejos del bullicio de las calles.
💡 Tip: Si visitas las galerías en temporada navideña, no te pierdas la decoración y el famoso árbol de Navidad bajo la cúpula, que es un espectáculo visual que atrae a visitantes de todo el mundo.
🗼 Torre Montparnasse
La Torre Montparnasse es uno de los rascacielos más emblemáticos de París y ofrece una perspectiva única de la ciudad. Aunque suele pasar desapercibida frente a la fama de la Torre Eiffel, su mirador en la planta 56 permite disfrutar de un panorama de 360 grados donde se aprecia toda la capital francesa, incluida la icónica Torre Eiffel, los bulevares, los monumentos históricos y el Sena.
Este edificio, inaugurado en 1973, es también un símbolo del París moderno y del movimiento arquitectónico de la posguerra. Desde la terraza exterior, podrás tomar fotografías sin obstáculos y observar cómo los diferentes barrios se distribuyen alrededor del río. Además, en la torre se encuentra un restaurante panorámico que permite disfrutar de la ciudad mientras se degusta una comida o una copa, ideal para una experiencia más tranquila y exclusiva.
Para evitar colas y organizar tu visita de forma cómoda, puedes reservar tu entrada aquí entrada a la Torre Montparnasse.
🏙 La Défense
Si te interesa la arquitectura contemporánea y el París moderno, no puedes perderte el distrito financiero de La Défense, situado al oeste de la ciudad. Este área se distingue por sus rascacielos imponentes, su diseño urbano moderno y la emblemática Grande Arche, una reinterpretación contemporánea del clásico Arco de Triunfo.
Pasear por La Défense es como entrar en otra ciudad dentro de París. Sus amplias plazas peatonales, pasarelas elevadas y zonas ajardinadas contrastan con las calles históricas del centro, ofreciendo un entorno ideal para caminar y admirar la arquitectura moderna. Además, el distrito alberga esculturas y obras de arte al aire libre de artistas contemporáneos, que se integran con el entorno urbano y crean un recorrido cultural inesperado.
Para quienes quieran combinar compras y arquitectura, La Défense cuenta con varios centros comerciales modernos, como Les Quatre Temps, donde se pueden encontrar tiendas de moda, restaurantes y cafeterías. La zona es especialmente atractiva al atardecer, cuando los reflejos de los rascacielos y la Grande Arche crean un espectáculo visual que vale la pena capturar.
💡 Tip: Desde el mirador de la Grande Arche, se puede contemplar la perspectiva de los Campos Elíseos hasta el Arco de Triunfo, conectando visualmente el París histórico con el contemporáneo, una experiencia que sorprende a muchos visitantes.
⚠️ Contrata un seguro de viaje
Aunque la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) cubre la atención médica en hospitales dentro de la UE, no cubre tarifas o copagos que pagan también los residentes locales, algo gratuito en España pero no en muchos otros países europeos. Además, la TSE no protege frente a imprevistos como pérdida de equipaje, cancelaciones y otros imprevistos. Por eso, nosotros siempre viajamos asegurados con el seguro de Heymondo, incluso dentro de la zona Schengen, lo que nos da la tranquilidad que necesitamos viajando con un niño.
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✈️ Cómo llegar a París desde los aeropuertos
París cuenta con tres aeropuertos principales que conectan la ciudad con destinos de todo el mundo, cada uno con opciones de transporte cómodas y rápidas hacia el centro.
Charles de Gaulle (CDG): es el aeropuerto más grande y el principal punto de llegada internacional, situado a unos 25 km del centro de la ciudad.
🚆 Tren RER B: conecta el aeropuerto con estaciones centrales como Gare du Nord y Châtelet-Les Halles en unos 30-40 minutos, ideal si quieres moverte rápido y económico.
🚌 Autobuses: varias líneas van al centro y a estaciones principales en 45-60 minutos, con paradas estratégicas para turistas.
🚕 Taxi: el trayecto suele durar entre 35-50 minutos, según el tráfico.
🚗 Traslado privado: cómodo para llegar directamente a tu hotel, especialmente útil si viajas en familia o con mucho equipaje. Puedes reservar tu traslado aquí.
Orly (ORY): situado al sur de París, a unos 13 km del centro.
🚇 Orlyval + RER B: el tren automático Orlyval conecta el aeropuerto con la estación Antony, donde puedes tomar la RER B al centro en unos 30-40 minutos.
🚌 Autobuses: líneas directas a Gare Montparnasse, Denfert-Rochereau y el centro histórico en 30-50 minutos.
🚕 Taxi: entre 25 y 40 minutos al centro, según el tráfico.
Beauvais-Tillé (BVA): aeropuerto usado principalmente por aerolíneas low-cost, situado a unos 85 km de París.
🚌 Autobús del aeropuerto: conecta con Porte Maillot en el centro de París en aproximadamente 1h15-1h30.
🚗 Traslado privado: recomendable si buscas comodidad y rapidez al llegar.
🚌 Cómo moverse por París
París tiene un sistema de transporte público eficiente que combina metro, trenes RER, tranvías y autobuses, facilitando recorrer tanto el centro como los barrios más alejados.
🚇 Metro: con 16 líneas y más de 300 estaciones, es la forma más rápida de desplazarse entre los principales puntos turísticos. Funciona de 5:30 a 00:30 (algunas líneas nocturnas los fines de semana).
🚊 RER: trenes suburbanos que conectan París con los suburbios y aeropuertos (CDG, Orly). Son ideales para trayectos más largos o excursiones fuera del centro.
🚌 Autobuses urbanos: llegan a zonas no cubiertas por metro o RER. Varias líneas nocturnas conectan barrios periféricos con el centro, permitiendo seguir explorando incluso después del anochecer.
🚴 Bicicleta: el sistema público Vélib’ tiene estaciones repartidas por toda la ciudad. Es perfecto para pasear tranquilamente por el Sena, los Campos Elíseos, el Barrio Latino o por los parques de París.
🚍 Bus turístico: recorrido panorámico en autobuses de dos pisos con paradas en los monumentos más importantes como la Torre Eiffel, Notre-Dame, el Louvre o Montmartre. Puedes reservar tu billete para el bus turístico de París aquí.
🏨 Alojamiento en París: las mejores zonas para hospedarse
París ofrece una gran variedad de alojamientos y barrios según tu estilo de viaje y la zona que quieras explorar:
Centro histórico (Louvre, Île de la Cité, Notre-Dame, Le Marais): ideal si quieres estar a un paso de los principales monumentos, museos y calles más animadas de la ciudad.
Barrio de Saint-Germain-des-Prés y Barrio Latino: perfecto para quienes buscan ambiente cultural, cafés históricos y librerías. Muy cerca de la Universidad de la Sorbona y con fácil acceso a transporte público.
Montmartre: en la colina de Sacré-Cœur, con un ambiente bohemio y artístico, calles empedradas y rincones con encanto, ideal para quienes buscan la esencia romántica de París.
Opéra / Boulevard Haussmann: conveniente para quienes llegan en tren a Gare Saint-Lazare o Gare de l’Est, con acceso a tiendas, grandes almacenes y buena comunicación con el resto de la ciudad.
Presupuesto bajo
- Hotel Le Napoléon: Económico, cerca de la estación de metro, con habitaciones sencillas y un ambiente familiar.
- Ibis Paris Opéra La Fayette: Moderno y cómodo, bien conectado por metro y cercano a grandes almacenes como Galerías Lafayette.
- Hotel du Moulin Rouge: Cerca de Montmartre y del famoso cabaret, económico y práctico para moverse a pie por el barrio.
Presupuesto medio
- Le Roch Hotel & Spa: Elegante, cerca del Louvre y del Palais Royal, con habitaciones modernas y servicio muy cuidado.
- Hotel Edouard 7: En pleno Opéra, estilo clásico parisino, buena ubicación para pasear por el centro y tiendas.
- Joa Paris: A pocos minutos de Saint-Germain-des-Prés, cómodo y con habitaciones luminosas, ideal para explorar museos y cafés históricos.
Presupuesto alto
- Le Meurice: Frente al Louvre, con diseño sofisticado, suites de lujo y servicio impecable.
- Ritz París: Icono histórico en Place Vendôme, lujo absoluto y ambientes exclusivos.
- Four Seasons Hotel George V: A pocos pasos de los Campos Elíseos, con jardines privados y un servicio de primera clase.
Consejos rápidos para una estancia exprés
- Busca un hotel cerca de una línea de metro central: París tiene una red de transporte muy eficiente, y estar cerca de una línea principal (como la 1 o la 4) facilitará tus desplazamientos.
- Elige opciones con desayuno incluido: Ahorrarás tiempo y dinero por las mañanas, especialmente si tu itinerario es ajustado.
- Considéralo todo a pie o en bicicleta: Alojarte en zonas como Le Marais o Saint-Germain te permitirá recorrer muchas atracciones caminando o alquilar una bici para moverte con libertad.
- Reserva con antelación: En París las mejores opciones siempre se agotan pronto, así que no tardes en reservar tu alojamiento. Si buscas las mejores ofertas, las encontrarás aquí.
En este post, hemos diseñado un recorrido detallado con los imprescindibles que no te puedes perder en París en dos días. Pero si tienes más tiempo disponible, te sugerimos echar un vistazo a nuestro itinerarios más extensos:
Qué ver en París en 3 días – la mejor ruta
Qué hacer en París en 4 días – el itinerario más completo
París es, como dijo Hemingway, “una fiesta móvil” que se lleva contigo a donde quiera que vayas y donde cada visita, revela algo nuevo, fascinante y cautivador. Esperamos que nuestro post te ayude que en tu primera visita, teniendo solo dos días, hayas podido saborear algo de la magia de esta ciudad conociendo sus monumentos más emblemático, pero también explorando algunos de sus barrios más auténticos. Estamos seguros que al despedirte de la ciudad, no es un adiós, sino un “hasta pronto”.
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