Nos levantamos, desayunamos y fuimos a dar un paseo para ver el lago Monowai, es un paseo muy fácil de media hora justo lo que necesitábamos para despertarnos. Nos despedimos de nuestros amigos ingleses y nos dirigimos al lago Hauroko, cuya fotografía nos había llamado la atención porque a Rachele le acordaba la peli Stand By Me. El camino que llevaba al lago nos gustó mucho, una ruta que pasaba por campos verdes grandes y efectivamente el lago merece la pena ser visto, no es muy grande y está rodeado por las montañas, una vista maravillosa!!!

Pusimos en marcha Speedy y la siguiente parada fue el McCrakens Rest donde llenamos nuestros estómagos estando pendientes del mar por si veíamos ballenas o delfines (que a veces entran a estas bahías) disfrutando del solecito y del calorcito tibio que hacía… qué gusto!!!! Nada de delfines o ballenas, en cambio hemos conocido a un chico alemán que viaja solo con una super furgo.

Pusimos rumbo hacia Invercargill y de paso paramos para ver la Monkey Island, cuyo nombre le trajo recuerdos de la infancia a Gábor. Esta isla pequeña es la piedra en la cual está anclada una canoa legendaria para los kiwis; se puede acceder a la isla por la playa siempre y cuando hay marea baja. Antes de parar en el camping en Invercargill fuimos a la ciudad más al sur de toda Nueva Zelanda, Bluff. Pasamos por el Stirling Point que indica las distancias de algunos puntos en el mundo y subimos a la Bluff Hill para ver la puesta del sol.

Al día siguiente primera cosa fuimos a un PackN’Save de Invercargill (el super más barato de toda Nueva Zelanda) hicimos una buena compra de productos de la marca Budget, aquí las marcas baratas son de buena calidad y la Budget es muy buena, y entramos en la fantástica zona nombrada los Catlins. En los Catlins hay muchos bosques, muchísimas cascadas y un paisaje costero increíble. Paramos primero en el Waipapa Point para ver si encontrábamos leones marinos o pingüinos y de paso para ver un lugar de interés histórico. En Waipapa Point hay un faro para recordar las víctimas de un desastre naval ocurrido en el 1881. Los leones marinos, focas, delfines y pingüinos que se encuentran en esta zona del país son especies raras, parece que aquí todo es una especie rara. Las focas, las tenemos vistas, a ver si próximamente veremos algunas otras rarezas. Por lo visto los pingüinos en esta época durante el día están en el mar pescando y vuelven al atardecer pero nosotros llegamos siempre a un mal horario ya veremos si coincidiremos con ellos. Por el otro lado estamos seguros de su presencia en la zona gracias a estos carteles.

Seguimos hacia el Slope Point que es el punto más al sur del país, desde aquí se ve claramente la Stewart Island.

En Curio Bay tampoco tuvimos suerte con los pingüinos, nada de nada, pero es una bahía muy bonita, se ven hojas petrificadas que pertenecían a la foresta que fue inundada del mar pero pingüinos nada… seguimos buscando. Fuimos a ver unas cascadas preciosas, las McLean Falls, muy bonitas y la sola vista es muy relajante.

Echamos un vistazo al mapa y vimos que no muy lejos del camping DOC (donde habíamos decidido pasar la noche) estaba el Nugget Point y el Roaring Bay donde con suerte se pueden ver los pingüinos escondiéndose dentro de una casita. Speedy se puso a correr, tenía más ganas que nosotros de ver a los pingüinos, se acercaba el atardecer y había que llegar antes de que bajara la luz; si no, no se puede ver nada. Bajamos a Roaring Bay, nos pusimos en la casita escondidos y miramos…. siiiiiiiii al cabo de 5 minutos un pingüino apareció en la playa, es un pingüinos de ojos amarillos (Yellow Eye Penguin), sí sí uno de los raros!!! Aquí lo tenéis.

Para completar el fabuloso día y con una sonrisa de oreja a oreja pasamos por el Nugget Point, un mirador muy famoso porque se dice que las rocas se parecen a las pepitas. Opinable la semejanza pero la vista es muy bonita.
La noche pasamos en un camping en la bahía de Purakaunui que estaba a unos metros de la playa, nos dormimos con el ruido del mar y nos desprertamos con esta vista, increíble!

Empezamos el último día de la Southern Scenic Route y de los Catlins yendo a ver las Purakaunui Falls que tal vez son las cascadas más bonitas de los Catlins, no son muy grandes pero el efecto del agua que baja de las varias plantas es una cosa inolvidable.

Estuvimos un buen rato contemplando esta maravilla, fue difícil irse de aquí pero teníamos que seguir, Dunedin y la península de Otago nos esperan. Speedy corre corre y bebe bebe, hace solo 9 y pico km con un litro!!!! La península de Otago no dejó mucha huella en nosotros, se pueden ver pingüinos a pacto de que pagues bastante dinero y la única parte que nos gustó de verdad fue la playa de Sandyfly Bay, es una bahía muy bonita donde siempre hay leones marinos y por el atardecer llegan también los pingüinos. Fue muy gracioso porque aquí conocimos a Francisco, un chico uruguayo que había estado trabajando en Christchurch y que ahora estaba viajando por el país. Fue muy bonito charlar un poco en “Spanish” con él y escuchar sus aventuras.
Para los próximos días se acercan fuertes temporales en la costa, así que dimos una vuelta rapidita por Dunedin y nos dirigimos hacia el interior.

La zona de Mount Cook y los lagos Tekapo y Pukaki nos esperan. Hemos dejado una de las partes que creemos ser la más bonitas del país para el final, a ver si tendremos suerte con el tiempo!

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Más información sobre Nueva Zelanda:

 

–  Guía para viajar a Nueva Zelanda

–  Qué ver en Nueva Zelanda

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