Escrito por Gábor Kovács
El País Vasco es tierra de contrastes: costa salvaje, montañas verdes, valles escondidos y pueblos con mucha personalidad. En esta comunidad se respira tradición, historia y un fuerte arraigo cultural que se refleja en cada rincón de sus municipios, desde los más conocidos hasta los que casi pasan desapercibidos.
En este artículo te proponemos un recorrido por 25 pueblos que merecen una visita. Algunos se asoman al Cantábrico con sus puertos pesqueros y casas de colores; otros se esconden entre montañas, con caseríos centenarios y un ambiente tranquilo que invita a desconectar. Y en todos encontrarás una combinación especial de arquitectura, naturaleza y gastronomía local.
Además de su paisaje y patrimonio, muchos de estos pueblos ofrecen la posibilidad de hacer rutas cortas a pie, visitar museos menos conocidos o simplemente sentarse en una plaza y dejar que pase el tiempo. Este artículo no pretende clasificar ni ordenar, sino dar ideas para descubrir lugares con carácter. Junto a la selección de pueblos, encontrarás también algunos itinerarios de fin de semana y consejos prácticos para ayudarte a planificar tu escapada.
💡 Consejo práctico para organizar tu ruta
Recorrer los pueblos del País Vasco es una experiencia que se disfruta mucho más si puedes moverte con libertad. Por eso, contar con coche propio o de alquiler es imprescindible si quieres llegar a rincones más apartados, moverte entre la costa y el interior o hacer alguna parada espontánea por el camino. También es importante elegir bien el alojamiento para estar cerca de los pueblos que quieres visitar. Finalmente, si no te apetece conducir, también tienes la opción de unirte a excursiones organizadas desde Bilbao u otras ciudades.
Aquí te dejamos algunos enlaces útiles para preparar tu viaje:
🚗 Alquiler de coche: Consulta precios y condiciones entre diferentes compañías
🏨 Alojamiento: Busca opciones de hotel en la zona que más te interese
🚌 Excursión organizada a San Juan de Gaztelugatxe, Gernika y Mundaka desde Bilbao
🏞️ 1. Azpeitia, Guipúzcoa
Comenzamos este viaje en el Valle de Urola, en el corazón de Guipúzcoa, donde se encuentra Azpeitia, una localidad cargada de historia. Su monumento más imponente es el Santuario de Loyola, construido en torno a la casa natal de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. El conjunto barroco, con su gran cúpula y jardines, impresiona tanto por dentro como por fuera.
El centro histórico también merece un paseo tranquilo. Encontrarás joyas como la Iglesia de San Sebastián de Soreasu, el Palacio Antxieta y la Capilla de la Soledad, vinculada a la familia de Francisco Pizarro. Y si te interesa el mundo del tren, no dejes de visitar el Museo Vasco del Ferrocarril, con locomotoras antiguas, maquetas y hasta recorridos en tren histórico.
🏘️ 2. Balmaseda (Valmaseda), Vizcaya
Balmaseda fue la primera villa fundada en Bizkaia y conserva un aire señorial que se nota en sus calles empedradas, puentes medievales y palacetes. El más icónico es el Puente Viejo (o Puente Muza), que cruza el río Cadagua con un arco apuntado de piedra.
Paseando por el casco antiguo te toparás con edificios como el Palacio Horcasitas o el Palacio Urrutia, testigos del pasado noble de la villa. El patrimonio religioso también es notable, con monumentos como la Iglesia del Santo Cristo de San Severino, el Monasterio de Santa Clara o la Iglesia de San Juan Bautista, además de varias ermitas repartidas por los alrededores.
Si visitas Balmaseda en Semana Santa, podrás ver una de las procesiones vivientes más reconocidas del País Vasco. Y durante el resto del año, puedes descubrir su pasado industrial en el museo de la historia local.
🌊 3. Bermeo, Vizcaya – uno de los pueblos más fotogénicos de la costa vasca
Situado en plena Reserva de la Biosfera de Urdaibai, Bermeo es uno de los pueblos más animados y bonitos del litoral vizcaíno. Su puerto pesquero es el alma del pueblo, lleno de barquitos, casas de colores y bares donde probar pintxos con vistas al mar.
Muy cerca encontrarás rincones naturales de gran belleza como las playas de Aritzatxu y Arribolas, o las islas de Aqueche e Ízaro. También puedes visitar la Torre Ercilla, hoy convertida en museo del pescador, o cruzar la Puerta de San Juan, una de las entradas históricas de la villa.
El Convento de San Francisco, la Iglesia de Santa María de la Asunción y la Iglesia de Santa Eufemia completan la ruta monumental. Si quieres conocer Bermeo y otros puntos cercanos con guía, puedes reservar esta excursión desde Bilbao.
⛵ 4. Ea, Vizcaya
Ea es uno de esos lugares que sorprenden por lo inesperado. A pesar de su reducido tamaño, este pequeño pueblo costero tiene mucho encanto: varios puentes de piedra, una playa urbana ideal para relajarse y una atmósfera serena, alejada del bullicio turístico.
Lo atraviesa un pequeño arroyo que desemboca directamente en el mar, creando una estampa muy pintoresca. Para tener una vista completa del entorno, te recomendamos subir hasta la Ermita de Nuestra Señora de la Concepción. Desde allí se obtiene una panorámica preciosa del casco urbano y el paisaje que lo rodea.
🎣 5. Elantxobe (Elanchobe), Vizcaya
Construido en una empinada ladera que cae directamente al mar, Elantxobe es uno de los pueblos más singulares de la costa de Bizkaia. Antiguo refugio de marineros y balleneros, su estructura escalonada hace que todo el pueblo parezca un balcón al Cantábrico.
El puerto pesquero, aunque pequeño, está lleno de vida y color, con barcas tradicionales y tabernas con pescado fresco. Desde los miradores tendrás vistas espectaculares del mar y los acantilados cercanos. No te pierdas la Iglesia de San Nicolás de Bari, dedicada al patrón de los marineros, un símbolo de la identidad marinera de este lugar.
🍷 6. Elciego (Eltziego), Álava
Cambiamos de provincia y nos trasladamos a la Rioja Alavesa, una tierra de viñedos, bodegas centenarias y pueblos tranquilos como Elciego. Este pequeño municipio es famoso por sus vinos y por la Bodega Marqués de Riscal, diseñada por Frank Gehry, un edificio de líneas onduladas y colores metálicos que contrasta con el entorno tradicional.
Pero Elciego es mucho más que vino. Recorriendo sus calles descubrirás palacios barrocos bien conservados y un interesante conjunto de arquitectura religiosa, como la Iglesia Parroquial de San Andrés y la Ermita de Nuestra Señora de la Virgen de la Plaza. Para tener una buena panorámica del pueblo y sus alrededores, puedes acercarte al Mirador Aires de San Roque, un rincón tranquilo ideal para disfrutar del paisaje entre cepas y colinas.
🏛️ 7. Elorrio, Vizcaya
Elorrio se encuentra en el interior de Bizkaia, justo en la frontera con Guipúzcoa, en un valle verde al pie del Monte Udalaitz. Su casco histórico está declarado conjunto monumental y es uno de los mejor conservados de la provincia. Pasear por sus calles es como hacer un viaje al pasado, rodeado de palacetes señoriales, casas blasonadas y escudos de piedra.
Entre los edificios más notables se encuentran el Palacio de Arespakotxaga Azkarraga, el Palacio Urkizu Aldatsekua y la Casa Jara (Palacio Zearsolo). El patrimonio religioso también es rico, con monumentos como el Convento de Santa Ana, la Basílica de la Purísima Concepción y la Iglesia de San Agustín de Etxebarria. No te olvides del Portal de Don Tello, una de las antiguas puertas de entrada a la villa que aún se conserva de la época medieval.
🕊️ 8. Gernika (Guernica), Vizcaya – uno de los pueblos más emblemáticos del País Vasco
Pocos lugares en el País Vasco tienen una carga simbólica tan potente como Gernika, conocida mundialmente por el bombardeo sufrido durante la Guerra Civil y por el famoso cuadro de Picasso que lo representa. Pero más allá de su historia trágica, Gernika es hoy un pueblo lleno de vida y memoria.
Uno de sus principales símbolos es el Árbol de Gernika, bajo el cual se celebraban las antiguas Juntas Generales de Vizcaya. A su lado se encuentra la Casa de Juntas, uno de los edificios políticos más importantes del País Vasco. En el recorrido no pueden faltar la Iglesia de Santa María y el parque de los pueblos de Europa, donde verás esculturas de Chillida y Henry Moore. Es un lugar que invita tanto a reflexionar como a disfrutar de su cultura actual.
🐟 9. Getaria (Guetaria), Guipúzcoa
En plena costa guipuzcoana, Getaria reúne patrimonio, mar y gastronomía como pocos lugares. Este encantador pueblo marinero vio nacer a Juan Sebastián Elcano, el navegante que completó la primera vuelta al mundo. Su monumento se alza sobre el casco urbano y recuerda el importante legado del pueblo.
El paisaje aquí es inconfundible: el Monte San Antón, conocido como el Ratón de Getaria por su forma, se adentra en el mar creando una silueta característica. A sus pies se extienden las playas de Gaztetape y Malkorbe, ideales para pasar unas horas al sol. Entre sus monumentos destacan la Iglesia de San Salvador, de estilo gótico, y las ermitas de San Blas y San Prudencio.
Y cómo no, si algo define Getaria es su cocina: el pescado a la parrilla es toda una institución, al igual que el txakolí, el vino blanco local que marida perfectamente con los sabores del Cantábrico. Una forma muy cómoda de visitar Getaria junto a otros pueblos cercanos es hacer esta excursión desde San Sebastián.
🌅 10. Getxo (Guecho), Vizcaya
A orillas de la Ría de Bilbao, Getxo es una localidad que combina elegancia, tradición y mar. Uno de sus emblemas es el Puente de Vizcaya, también conocido como Puente Colgante, declarado Patrimonio de la Humanidad. Une Getxo con Portugalete y se puede cruzar tanto por la pasarela superior como por la barquilla suspendida sobre el agua.
El paseo por Getxo te llevará por antiguas mansiones y villas de principios del siglo XX. Destacan el Palacio Ampuero, el Palacio Kai-Alde, el Palacio del Marqués de Olaso y el Palacio de Santa Clara. También vale la pena acercarse a la Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes y a la Iglesia de la Santísima Trinidad, situadas en entornos tranquilos.
Y si el tiempo acompaña, puedes aprovechar para ir a la Playa de Barinatxe, rodeada de dunas y acantilados, o a la Playa de Las Arenas, más urbana y con servicios. Getxo es una escapada ideal cerca de Bilbao que ofrece mar y arquitectura señorial a partes iguales.
🏰 11. Hondarribia (Fuenterrabía), Guipúzcoa
Hondarribia es uno de los pueblos más coloridos y fotogénicos del País Vasco. Situado en la desembocadura del río Bidasoa, su casco histórico amurallado conserva el trazado medieval y está repleto de casas con entramado de madera y balcones de vivos colores. La entrada principal, la Puerta de Santa María, te traslada directamente a otra época.
Entre sus calles adoquinadas destacan la Calle Mayor, la Plaza del Obispo y la Plaza de Armas, donde se alza el Castillo de Carlos V, hoy convertido en Parador. Frente a él, la Iglesia de Santa María de la Asunción impone con su fachada barroca. En la parte baja del pueblo está el Barrio de la Marina, antiguo barrio de pescadores, con tabernas animadas y ambiente relajado.
Si te apetece subir al Monte Jaizkibel, encontrarás dos lugares muy especiales: la Ermita de Guadalupe, patrona de la villa, y el Fuerte de Guadalupe, con vistas a toda la costa. Para conocer Hondarribia y otros pueblos cercanos sin preocuparte por el transporte, puedes reservar esta excursión desde San Sebastián.
🍇 12. Labastida (Bastida), Álava
Situada sobre una loma, Labastida es uno de los pueblos con más encanto de la Rioja Alavesa. El entorno de viñedos es parte esencial del paisaje, pero su casco antiguo también guarda muchas sorpresas. Aún se conservan puertas medievales como el Arco de Larrazuria y el Arco de Toloño, que marcaban los accesos originales a la villa.
Entre sus edificios más destacados están el Palacio de los Garaizábal, el Palacio de los Paternina y varias casas señoriales con escudos en la fachada. El patrimonio religioso incluye la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, con un impresionante retablo barroco, y la ermita del Santo Cristo, de origen románico. Labastida es una base excelente para descubrir tanto la cultura del vino como la historia de la región.
🧱 13. Labraza, Álava
Seguimos recorriendo la provincia de Álava y llegamos a Labraza, un pequeño pueblo encaramado sobre una colina, que sorprende por su impecable aire medieval. Su casco histórico, perfectamente conservado, está rodeado por una antigua muralla, cuya estructura aún se integra en muchas de las viviendas actuales. Paseando por sus calles descubrirás torres defensivas, restos de una fortaleza y elegantes casas renacentistas. Tampoco falta el patrimonio religioso, con la Iglesia de San Miguel, de estilo gótico, como punto de referencia del pueblo.
🍷 14. Laguardia (Guardia), Álava
Considerada por muchos como la joya de la Rioja Alavesa, Laguardia es uno de los pueblos más visitados del País Vasco. No solo destaca por sus vinos y sus bodegas subterráneas, sino también por su extraordinario patrimonio histórico. Todavía hoy está rodeada por su muralla medieval en excelente estado, y dentro del casco antiguo encontrarás lugares tan interesantes como el Convento de los Capuchinos, la Iglesia de Santa María de los Reyes o el Ayuntamiento renacentista. Laguardia forma parte de la red de los pueblos más bonitos de España, y si te apetece conocer sus rincones con un guía, puedes apuntarte a este free tour por la localidad.
⚓ 15. Lekeitio (Lequeitio), Vizcaya – uno de los pueblos pintorescos del País Vasco
Lekeitio es uno de los pueblos con más encanto de la costa vizcaína, especialmente por su animado puerto pesquero y las fachadas de colores que se reflejan sobre la ría del Lea. Desde su paseo marítimo se pueden observar la isla de San Nicolás —accesible a pie durante la marea baja—, y varias playas como Isuntza y Karraspio. También merece la pena acercarse al Faro de Santa Catalina y al curioso barco-museo Ondarzábal.

El monumento más destacado es la Iglesia de la Asunción de Santa María, una joya del gótico vasco, que alberga un retablo impresionante. Además, el casco urbano conserva elegantes casas señoriales como los palacios de Abaroa, Oxangoiti, Uriarte y Uribarri.
🌊 16. Mundaka (Mundaca), Vizcaya
Famosa entre surfistas de todo el mundo, Mundaka presume de tener una de las mejores olas de izquierda de Europa. Pero más allá del surf, este pueblo frente al mar Cantábrico ofrece un entorno natural espectacular, con vistas a la Isla de Ízaro y a los montes Betrocol y Katillotxu. El puerto pesquero y su paseo marítimo, con casitas de colores, invitan a un paseo tranquilo junto al mar.
Entre los edificios destacados encontrarás el Palacio de Larrinaga (hoy Ayuntamiento), el Casino, la Iglesia de Santa María y la Ermita de Santa Catalina, situada en un punto con vistas privilegiadas. No te vayas sin subir al Mirador de Portuondo, una de las mejores panorámicas de la costa vasca.
🌄 17. Mutriku (Motrico), Guipúzcoa
Mutriku es una villa marinera con mucho carácter, situada en la accidentada costa guipuzcoana. Su puerto pesquero es uno de los más antiguos del País Vasco, y conserva un trazado tradicional muy fotogénico. Aquí nació Cosme Damián Churruca, héroe de la batalla de Trafalgar, cuya casa natal puedes visitar.
En su casco histórico no faltan palacios elegantes como el Galdona, el Montalivet o el Zabiel, así como edificios religiosos destacados como la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la Iglesia de San Andrés de Astigarribia. Mutriku también es una buena base para descubrir los acantilados del Geoparque de la Costa Vasca.
🎓 18. Oñate (Oñati), Guipúzcoa
En el interior de Guipúzcoa, Oñate se presenta como una villa noble rodeada de montañas. Su Universidad del Espíritu Santo es uno de los edificios renacentistas más importantes del País Vasco, y durante siglos fue un centro clave de estudios en la región. En el mismo núcleo urbano destaca la Iglesia de San Miguel Arcángel, con una sorprendente mezcla de estilos gótico, barroco y neoclásico.
El entorno de Oñate también merece la visita. Muy cerca se encuentra el Santuario de Aránzazu, un conjunto arquitectónico vanguardista en un paisaje espectacular de barrancos y bosques. En el pueblo, no olvides detenerte en la Plaza de los Fueros, rodeada de edificios renacentistas.
🚤 19. Pasaia (Pasajes), Guipúzcoa
Entre los montes Jaizkibel y Ulia, y junto a una estrecha ría, se extiende Pasaia, un municipio formado por cuatro núcleos, siendo Pasai Donibane el más pintoresco. Este conjunto de casas coloridas junto al agua forma una de las estampas más románticas de la costa vasca.
Entre los lugares que puedes visitar están la Basílica del Santo Cristo de Bonanza, la Iglesia de San Juan Bautista y el Palacio Arizabalo. También se conserva la casa donde se alojó Victor Hugo, el célebre autor de “Los Miserables”, durante su estancia en el País Vasco.
🏖️ 20. Plentzia (Plencia), Vizcaya
A tan solo unos minutos en metro desde Bilbao, Plentzia es una de las escapadas más agradables para quienes buscan mar, historia y un ambiente relajado. La villa conserva vestigios de su antigua muralla y varios palacetes repartidos por su coqueto casco antiguo. Su paseo marítimo invita a caminar sin prisa junto a las casas marineras y los barcos de colores que se mecen en el puerto.
La Playa de Plentzia, de arena fina y aguas tranquilas, es ideal para pasar el día en familia o iniciarse en deportes acuáticos. Y si te apetece algo más salvaje, muy cerca están las conocidas playas de Sopelana, con su característico entorno de acantilados.
🧂 21. Salinas de Añana (Gesaltza Añana), Álava
El nombre lo dice todo: el principal atractivo de Salinas de Añana es su valle salado, uno de los paisajes culturales más singulares del País Vasco. La sal se ha explotado aquí desde hace miles de años, y el entramado de canales, terrazas y pozos de madera crea una imagen realmente única.
La visita guiada a las salinas permite entender cómo se produce la sal de forma tradicional y cómo ha condicionado la vida en la zona. Pero además, el casco histórico de la villa también merece atención. Se conservan edificios como la Casa Palacio de los Ozpinas, el Palacio de los Herrán, de estilo barroco, y el Convento de San Juan de Acre, ligado a la Orden del Temple. La Iglesia de Santa María de Villacones, situada en las afueras, completa el recorrido por este interesante rincón alavés.
🕍 22. Segura, Guipúzcoa
Enmarcada por un entorno natural de gran belleza, Segura es una de las villas medievales mejor conservadas de Guipúzcoa. Su ubicación estratégica entre la costa vasca y Castilla le dio importancia comercial en otros tiempos, y parte de esa historia aún se refleja en la forma ovalada de su núcleo histórico.
Callejeando encontrarás elegantes casas blasonadas y palacios como el de Jauregi y el de Lardizabal, que fueron residencias de importantes familias locales. En el centro se alza la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo gótico, que guarda en su interior un llamativo retablo barroco-rococó.
🍽️ 23. Tolosa, Guipúzcoa
Tolosa fue capital de Guipúzcoa durante buena parte del siglo XIX, y esa condición se nota en su trazado y en su arquitectura. Ubicada junto al río Oria, es una de las villas más vivas e históricas del interior vasco.
En su casco antiguo destacan la Plaza Euskal Herria, flanqueada por soportales y animada a cualquier hora, el Ayuntamiento de estilo neoclásico, y varios palacios como los de Atodo e Idiaquez. También merece una visita la Iglesia de Santa María, con su fachada barroca y su magnífico órgano.
Si pasas por Tolosa un sábado por la mañana, no te pierdas su mercado del Tinglado, uno de los más tradicionales de toda la región, con productos de temporada y ambiente local.
🏄 24. Zarautz (Zarauz), Guipúzcoa
Con su larga playa de más de dos kilómetros, Zarautz es uno de los destinos más conocidos de la costa guipuzcoana. El oleaje constante la convierte en un paraíso para los surfistas, y su paseo marítimo es uno de los más bonitos de Euskadi, perfecto para caminar entre dunas, esculturas y jardines.
En el centro de la villa se encuentran varios edificios con historia, como el Palacio de Narros, rodeado por un jardín inglés y vinculado a la reina Isabel II de Inglaterra, que pasaba aquí sus veranos. También puedes visitar el Convento de Santa Clara, la Iglesia de Santa María la Real o el palacete de Villa Munda, que hoy acoge la oficina de turismo.
🪨 25. Zumaia (Zumaya), Guipúzcoa – uno de los pueblos imprescindibles del País Vasco
Cerramos este recorrido en Zumaia, un pueblo de costa que ha ganado popularidad gracias a su espectacular flysch, una formación geológica que se puede observar desde los senderos del Geoparque de la Costa Vasca. El contraste entre los acantilados y el mar es sobrecogedor.
Otro lugar emblemático es la Ermita de San Telmo, situada al borde del acantilado y conocida por aparecer en la película Ocho apellidos vascos. Pero más allá de los paisajes, Zumaia también tiene un interesante patrimonio histórico, como la Parroquia de San Pedro —con aspecto de fortaleza—, el Palacio de Ubillos, el Palacio Zumaia o las casas solariegas de Goikotorre y Olazábal.
🗺️ Mapa pueblos del País Vasco
🚗 Itinerarios de fin de semana por los pueblos del País Vasco
El País Vasco ofrece una mezcla fascinante de mar y montaña, historia medieval y tradiciones vivas. Estos cinco itinerarios agrupan los pueblos más representativos por zonas, ideales para escapadas de dos días sin prisas y con mucho que descubrir.
🌊 Itinerario 1: Costa de Vizcaya entre acantilados y pueblos marineros
Día 1: Empieza el día en Getxo, donde puedes recorrer el Puente Colgante de Vizcaya y pasear por el elegante barrio de Las Arenas. Luego continúa hacia Plentzia, con su playa dorada y puerto repleto de barquitos. Termina la jornada en Bermeo, un auténtico pueblo pesquero con puerto activo, casitas de colores y tabernas tradicionales.
Día 2: Visita Elantxobe, un pueblo colgado en la ladera de la montaña con vistas impresionantes al mar. A pocos kilómetros, puedes parar en Ea para caminar por su pequeño puente y disfrutar de su ambiente relajado. Si tienes tiempo, acércate hasta Mundaka, famosa por sus olas y su pintoresco casco antiguo.
🏰 Itinerario 2: Tradición e historia en el interior de Vizcaya y Guipúzcoa
Día 1: Comienza en Elorrio, con su conjunto de palacios, casas blasonadas e iglesias. Luego sigue hacia Oñati, donde podrás visitar la Universidad Sancti Spiritus y el Santuario de Arantzazu en plena montaña. Termina el día en Segura, con su casco medieval de forma ovalada y sus casonas señoriales.
Día 2: Haz una parada en Tolosa, famosa por su mercado sabatino, sus plazas animadas y palacetes. Después visita Azpeitia y el Santuario de Loyola, lugar de nacimiento de San Ignacio, rodeado de montañas verdes y construcciones barrocas.
🍷 Itinerario 3: Tierra de vinos en Álava
Día 1: Recorre el pueblo amurallado de Labraza, uno de los mejor conservados de España. Después visita Labastida, entre viñedos y con varios miradores espectaculares. Termina en Laguardia, una joya medieval con calles adoquinadas, bodegas subterráneas y mucha historia.
Día 2: Dedica la mañana a Elciego, donde podrás ver el curioso edificio de la Bodega Marqués de Riscal diseñado por Frank Gehry. Luego visita las Salinas de Añana, un paisaje sorprendente donde se extrae sal desde hace miles de años, y pasea por su casco urbano con iglesias, conventos y palacetes.
🏖️ Itinerario 4: Costa de Guipúzcoa entre surf y patrimonio
Día 1: Empieza en Zarautz, famosa por su enorme playa y el ambiente surfero. Continúa hacia Getaria, pueblo pesquero donde nació Juan Sebastián Elcano, ideal para comer un buen pescado a la parrilla. Termina el día en Zumaia, con su impresionante Flysch y la Ermita de San Telmo sobre el acantilado.
Día 2: Dedica la mañana a Mutriku, con un puerto coqueto y edificios barrocos. Luego pasa por Pasaia, pueblo dividido por la ría, donde puedes hacer una pequeña travesía en barca para cruzar de Pasai Donibane a Pasai San Pedro. Si te sobra tiempo, acércate a Hondarribia, uno de los pueblos más bonitos de la costa vasca, con su barrio medieval y vistas a la bahía.
🏞️ Itinerario 5: Naturaleza, arte y memoria histórica en el País Vasco
Día 1: Comienza en Gernika, símbolo de la historia del País Vasco, donde puedes visitar la Casa de Juntas y el árbol de Gernika. Luego continúa hacia Balmaseda, la primera villa fundada en Vizcaya, con su puente medieval, casonas y el Museo de Pasos. Termina en Getaria para una cena frente al mar.
Día 2: Visita Elciego o Labastida si aún no los has explorado, o acércate a Azpeitia para disfrutar de una caminata por el Valle del Urola o hacer una ruta en tren histórico hasta el Santuario de Loyola. Si te interesa el arte contemporáneo, puedes cerrar el itinerario con una parada en el Museo Jorge Oteiza, cerca de San Sebastián.
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Aquí termina nuestro recorrido por algunos de los pueblos más bonitos del País Vasco y los 5 itinerarios para descubrirlos. Esperamos que te sirva como guía práctica para organizar tu viaje y disfrutar tanto del patrimonio histórico como de la naturaleza, la cultura y la gastronomía que hacen de esta región un destino tan especial.
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